La fiscal solicita una condena de doce años de cárcel y 1.622 euros de indemnización La acusada dice que quería hablar con el hombre para reconciliarse y recuperar a su hija
12 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?oce años de prisión y 1.622,40 euros en concepto de indemnización fue la condena solicitada por el fiscal para Sara Mzana Mdong, de 40 años, como responsable de un delito de incendio. La mujer reconoció haber prendido fuego a la puerta de la vivienda de Vilalba en la que residía su compañero sentimental, del que se acababa de separar, utilizando dos botellas de gasolina. Dijo que lo había hecho para poder hablar con él, algo a lo que se negaba sistemáticamente, e intentar retomar las relaciones de pareja. Ambos tienen una hija común, que se encuentra bajo la tutela de la Xunta, después de que Pablo Prieto la denunciara en varias ocasiones por beber, lo que en su opinión la incapacitaba para ejercer sus obligaciones de madre. Sara Mzana relató que llevaba cinco años de relación sentimental con Pablo Prieto. Dijo que las cosas les fueron bien hasta que se fueron a vivir con sus suegros. Él la abandonó después de una violenta discusión y se marchó a vivir a casa de su madrina. La acusada indicó que no había amenazado antes con incendiar la casa de la calle Plácido Peña de Vilalba, y con matar a sus tres ocupantes. Apuntó que ese día había ido a la gasolinera en un taxi, compró dos botellas de agua, que vació y las rellenó con gasolina de 95 octanos. Después y antes de prender fuego a la puerta estuvo bebiendo y también se excedió en los medicamentos que toma para la depresión. Su ex compañero sentimental comentó que se marchó de casa para evitar problemas. Negó que supiera que Sara le hubiera dicho a su madre que iba a prender fuego a la casa. Indicó que lo había oído, pero como cotilleo. Él, que le falta un brazo y su madrina, que tiene problemas de movilidad y anda con muletas, apagaron el fuego. La madre de Prieto acabó reconociendo que la compañera de su hija amenazó con prender fuego a la casa. El dueño de la vivienda de la calle Plácido Peña, que es alquilada, renunció a la indemnización por daños del fuego.