El empresario nocturno dijo que varias empleadas suyas fueron torturadas en el cuartel El fiscal solicita que le impongan un año y medio de prisión y que publique la sentencia
23 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?l empresario de la noche, Javier Álvarez López, conocido como El Alemán, compareció ayer en el Juzgado de lo Penal número 2 de Lugo para ser juzgado de un presunto delito de calumnia. Un guardia civil le reclama una indemnización de 30.000 euros y, además, una pena de un año y nueve meses de cárcel. El fiscal rebaja en sólo tres meses esta última petición. La vista no llegó a celebrarse porque solamente se presentó uno de los testigos que había solicitado la defensa. Fue establecida para el próximo 16 de julio. Según el fiscal, Javier Álvarez dio una rueda de prensa el 5 de septiembre de 2001 en el club Satélite 21 de Becerreá, para ofrecer su versión en relación con unas actuaciones de la Guardia Civil en sus negocios de alterne. Durante la misma, sabiendo que no era verdad, según el Ministerio Público, dijo que era vergonzoso que a una persona la retuviesen y la encerrasen y «luego, pasados dos meses, una jueza se dé cuenta de que era todo mentira». Seguidamente indicó que todo había sido un montaje organizado por un cabo de la Guardia Civil y una mujer. «Y no quiero decir que esté implicado en la trata de mujeres, no. En ningún caso quiero decir que esté implicado. Yo digo que él que sí, que las coacciona, o por lo menos las chicas que estuvieron aquí, sí las coaccionó». Estas manifiestaciones quedaron grabadas en un vídeo que emitió una cadena de televisión. En la rueda de prensa también hizo unas declaraciones a otra emisora de televisión en las que decía que alguna de las mujeres habían accedido a los chantajes del guardia. A continuación reseñó: «Fueron maltratadas, torturadas psicologóciamente y posteriormente detenidas y llevadas al cuartel de la Guardia Civil de Sarria, amenazadas con la expulsión del país, golpeadas...» Robo de joyas El acusado también puso de manifiesto que cuando lo condujeron al cuartel de Sarria le sacaron las pertenencias. Acusó al guardia de cogerle unas llaves y de entrar en un piso sin orden judicial. En el inmueble fueron detenidas varias mujeres. «En medio de eso me desaparecieron unas joyas valoradas en dos millones de pesetas», reseñó El Alemán, según consta en el escrito de acusación que formula el fiscal. Pero no cesaron ahí las manifestaciones de Javier Álvarez contra el agente. Añadió, además, que una de sus empleadas se tuvo que marchar de España porque la perseguía el agente, «que le hacía la vida imposible». Considera el fiscal que el acusado culpó al guardia de los delitos de coacciones, amenazas y detención ilegal. La acusación, además de calumnias, considera que El Alemán incurrió en un delito de injurias y considera que debe pagar una multa.