El PP quiere tomar la autovía al concello de Sarria

LEMOS

ALBERTO LÓPEZ

Fraga, Barreiro, Victoria López y Cacharro arroparon a Fernando Carlos en el mitin central en Sarria Los populares apelaron al Plan Galicia ante un auditorio de más de 700 personas

22 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

La autovía, seguido muy de lejos por el tren de alta velocidad y puntuales referencias a un reducido grupo de jóvenes que pitaron a la llegada de Cacharro y Fraga, fue el hilo conductor de los discursos de los cinco oradores que ayer tomaron parte en el mitin central del PP en Sarria. El poder de convocatoria de los populares quedó confirmado de nuevo con la asistencia de cerca de ochocientas personas, lo que ocasionó que los controles de las fuerzas de seguridad fueran a conciencia y así ya desde media mañana se dejó notar una numerosa presencia de agentes del orden que cumplieron escrupulosamente con su deber y que apenas tuvieron que intervenir. La diputada autonómica Victoria López ofició como maestra de ceremonias y sirvió el primer plato de autovía, aderezado con referencias al nulo caso que según ella le hizo el actual alcalde para visitar con ella al presidente de la Xunta y solicitar cosas para la villa. El turno llegó entonces para el presidente de la Diputación, que destacó la facilidad con la que el resto de partidos habla de temas ajenos a la política municipal por carecer de un programa y calificó a los actuales responsables sarrianos de «grupos de intereses». El tono del mitin comenzó a subir cuando Cacharro destacó que «la fluidez que tienen los gobernantes de Sarria para entenderse con los estamentos oficiales, dejando así escapar oportunidades tan importantes como el plan Leader». El tono calmoso de Cacharro dio paso a la voz firme y segura del Conselleiro de Medio Ambiente, Xosé Manuel Barreiro, que cifró los objetivos de los rivales del PP en que «tienen como único eslogan evitar que el partido popular gobierne, un dato que confirma su ausencia de proyecto». Ante un público ya completamente entregado en esos momentos, Barreiro calificó a Fernando Carlos como «una persona con un aval que ningún otro político sarriano puede presentar». Llegó entonces el turno para el candidato a la alcaldía por Sarria. Fernando Carlos Rodríguez pisó el acelerador desde su primera expresión. «Si no conseguimos la mayoría alguien de los que estáis aquí es capaz de decirme el nombre del próximo alcalde de Sarria», dijo arrancando las primeras ovaciones de sus seguidores. Fernando Carlos calificó el pacto municipal como «anormal e indigno» y recalcó que «el PSOE chalaneó los votos». Respondiendo al candidato del partido socialista, Rodríguez aclaró que «nosotros no dejamos de pactar hace cuatro años por soberbia, sino por dignidad», para referirse al trabajo del Concello en la última legislatura. «Cogieron unas cuentas saneadas por completo y deben quinientos millones sin haber hecho nada». «El condenado barco ese» La guinda llegó con la intervención de Manuel Fraga, que dejó claro que «eu viñen para apoyar». Después de narrar la anécdota de cuando se quitó la chaqueta en el pabellón de Lugo en 1977 para evitar el abucheo de 300 personas y recordar que ayer fueron «6 o 7 que non sei por quén se deixan enganar» y de hablar con sorna del «condenado barco ese», Fraga se centró en la política local para hacer memoria sobre sus visitas a Sarria. «Viñen e nunca me pediron nada». El presidente de la Xunta calificó a sus rivales políticos como «xente do díxome díxome» y finalizó diciendo que «Sarria merece unha oportunidade e cada un de vós ten que ser un candidato máis na lista para encher as urnas de votos», concluyó Manuel Fraga.