José Lorenzo Bendaña, director del Parador de Turismo de Ribadeo José Lorenzo Bendaña dirige el Parador de Ribadeo. Está al frente del único establecimiento de este tipo que funciona en la comarca mariñana y de uno de los dos de la provincia. La imagen de marca que puede asociarse con estos negocios hosteleros es un sello que sus responsables cuidan con esmero, aunque sin olvidar en ningún momento la necesidad de ponerse al día. Así, José Lorenzo Bendaña habla con satisfacción de los clientes fijos que cada verano pasan unas dos semanas en el Parador ribadense, pero explica que la red estatal trabaja hoy con criterios de mercado para competir con las potentes empresas privadas. Y aunque hay un cliente más o menos habitual, con un perfil social y económico claro, los jóvenes están cambiando el sector.
06 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.XOSÉ MARÍA PALACIOS RIBADEO La conversación tuvo lugar el viernes en la cafetería del Parador de Ribadeo. Frente a su director aparecían la ría y la ribera asturiana, en la que Castropol y Figueras cambian de brillo a medida que avanza el día: sin duda alguna, uno de los encantos del Parador está en sus magníficas vistas sobre el Eo y su margen derecha, algo que no escapa a los clientes. -La gente suele identificar los Paradores con una imagen de calidad, como si su nombre ya les asegurase un cierto prestigio. Pero, ¿son establecimientos elitistas o simplemente tienen una marca propia? -No son elitistas bajo ningún concepto. Quizá por el prestigio de marca que tenemos, Paradores puede dar lugar a confusiones. Pero ahora mismo somos agresivos en el mercado y estamos compitiendo con la iniciativa privada enm todos los sentidos. -¿Hay un perfil que identifique al cliente de este tipo de establecimientos? -El cliente tipo es gente de mediana edad, con un nivel adquisitivo medio-alto. Pero ahora mismo está emergiendo otro mercado nuevo, como son los jóvenes, con otro tipo de iniciativas y de inquietudes. -Ha hablado del esfuerzo de Paradores por luchar en el mercado y ha mencionado el tipo de cliente que suele usar estos establecimientos. Este parador, con décadas de funcionamiento, ¿tiene una clientela fija o los cambios del sector lo van abriendo a nuevos usuarios? -Tenemos, ya no sólo en Ribadeo sino en Paradores, clientes fidelizados; es decir, tenemos clientes que son repetitivos todos los años. Además, en este caso concreto del Parador de Ribadeo, las estancias de nuestros clientes en temporada estival rondan los catorce o quince días.