La empresa Aquagest está realizando obras de mejora en la estación depuradora dentro de un plan de mejora del polígono industrial de O Reboredo. Los trabajos deberían haberse iniciado a principios de año, pero no comenzaron hasta agosto, coincidiendo con el vertido que motivó la investigación de Medio Ambiente. Aunque las bajas temperaturas de los últimos días obligaron a paralizar las obras, la empresa tiene previsto terminar la ampliación en enero próximo. La finalización de las obras convertirá en operativo un sistema de saneamiento que hasta ahora fue más simbólico que efectivo. Los vecinos de Piñeira, donde desemboca el arroyo que cruza el polígono industrial, denunciaron reiteradas veces los fallos de depuración. Días antes del vertido de agosto, habían recogido muestras de las aguas ante notario para denunciar la contaminación de este afluente del Cabe.