Sober y Pobra do Brollón acometen la mejora de los accesos a las viñas en la ribera del Sil Las mismas laderas inclinadas que causan la admiración de los visitantes y que han despertado el interés por la viticultura de la Ribeira Sacra pueden convertirse en su cruz si los accesos no se adaptan a las necesidades del sector. En la ribera del Sil, la de pendientes más acentuadas, van a realizarse dos importantes proyectos. Sober tendrá un nuevo enlace entre Amandi y Doade. En Pobra do Brollón, el descenso por las viñas de Eivedo y Os Lagares dejará de ser una aventura apta sólo para todoterrenos.
22 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.La alcaldesa de Sober, Raquel Arias, y su homólogo de Pobra do Brollón, Manuel Casanova explicaron ayer en el programa A sorbos, que emite Onda Cero Ribeira Sacra (90.4 FM), los pormenores de ambos proyectos. La construcción del enlace entre la ribera de Amandi y el lugar de Souto Chao, junto a la carretera de Castro Caldelas, fue aprobada este mes por el Consello de la Xunta y las obras comenzarán próximamente. La alcaldesa de Sober confía que estén en marcha «a finais deste ano ou comezos do que ven», en función de la disponibilidad de la maquinaria que exige un proyecto de estas dimensiones. Al tiempo que se desarrollan estas obras, que comenzarán en una zona ahora incomunicada de la ladera de Amandi, será redactada una segunda fase para ampliar el proyecto con otras ramificaciones. En Pobra está previsto el asfaltado de 5 kilómetros repartidos por las pistas de Eivedo y Val do Frade. Los accesos serán asfaltados hasta media ladera y en una fase posterior llegarán hasta el fondo de la ribera, según Manuel Casanova.