LUIS DÍAZ LA ENTREVISTA Luis Buitrón, enólogo de dos de los vinos de Ribeira Sacra distinguidos por los sumilleres Responsable de la elaboración de «Don Darío» y «Proencia», dos de los cinco vinos distinguidos por la Asociación de Sumilleres Gallaecia de entre la cosecha del 2000 en Ribeira Sacra, Luis Buitrón relativiza, sin embargo, la importancia de los premios. A su juicio, marcar una línea para cada marca y conseguir que el resultado sea fiel a la personalidad de la zona donde se elabora son los objetivos que debe anteponer el enólogo. Para Buitrón, Ribeira Sacra no puede actuar como si fuese «el ombligo del mundo».
27 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Luis Buitrón fue ayer el invitado del programa A sorbos, que emite Onda Cero Ribeira Sacra (90.4 FM). -¿Qué es más importante que un premio? -Marcar una línea para tus vinos. Los premios agradan a cualquiera, pero se han magnificado. Hay una primera división donde llevar un premio o no es cuestión de décimas. El consumidor puede pensar equivocadamente que si un año no ganas es que el vino está peor. -¿Hay vinos de premio? -En todos lados, no sólo aquí, se elaboran vinos de premio. Siempre he considerado que reservar un depósito con ese fin es un error. Después del premio, llega la hora de la verdad. Como técnico, soy partidario de homogeneizar toda la producción de una bodega. -¿Influye demasiada la crítica en los bodegueros? -La crítica puede ser peligrosa cuando el vino se elabora para su gusto, no para el mercado. Me refiero al riesgo de copiar lo que se hace en otros sitios. Una denominación de origen debe buscar su identidad, ser fiel a sí misma, con sus virtudes y sus defectos. -¿Dónde está el riesgo en Ribeira Sacra? -Los vinos de Ribeira Sacra nunca podrán tener la capa de los del Priorato o de Somontano. La Rioja se colocó entre los grandes con crianzas y reservas sin grandes capas. Cada cual debe adaptarse a lo suyo. -¿Se aprovecha el patrimonio varietal autóctonmo? -La lista de variedades autóctonas impresiona. Luego la mayoría de ellas no aparecen por ningún lado. Las administraciones tienen que buscar acuerdos con los consejos reguladores o con bodegas para disponer de datos que permitan aprovechar esa riqueza.