La Confederación cuestiona la rentabilidad de los 900 millones destinados al mantenimiento de las acequias en los últimos diez años La apuesta por el sector agrario que anunció el Gobierno gallego al término de su retiro en el monasterio de San Clodio se presenta complicada en el Val de Lemos. El Estado no está dispuesto a enterrar más dinero en la red de acequias que abastece más de 5.000 hectáreas a su paso por Bóveda, Monforte, Pantón, Pobra y Sober, mientras no funcione la comunidad de regantes. La Confederación Hidrográfica destinó más de 900 millones pesetas en los últimos diez años a la conservación del canal. Su presidente, Ramón Maqueda, cuestiona abiertamente la rentabilidad de este gasto en una comarca deficitaria de proyectos agrícolas.
09 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El Ministerio de Medio Ambiente no invertirá en las acequias más de lo estrictamente imprescindible mientras no se constituya definitivamente la comunidad de regantes. En su reciente visita a Monforte, el presidente de la Confederación Hidrográfica despejó cualquier duda sobre los planes más inmediatos para el regadío. Ramón Maqueda planteó al alcalde que los presupuestos del Estado no pueden destinar fondos públicos «eternamente» a mantener una infraestructura cuando la «utilidad» de las mejoras no está suficientemente clara. Según los datos de la Confederación Hidrográfica, el Estado destinó más de 900 millones de pesetas al manteniniento de las acequias del Val de Lemos durante los últimos diez años. Ahora, la invitación de Maqueda para la puesta en funcionamiento de la comunidad de regantes suena a ultimátum. «Si cada uno opina por un lado, el futuro es difícil», declaró en Monforte tras reunirse con la comisión de afectados por las tasas del regadío. Ingresos y déficit Los ingresos por abastecimientos del regadío Val de Lemos suponen para la Confederación Hidrográfica apenas dos millones de pesetas al año. La conservación de las acequias y el mantenimiento de las oficinas y del personal en Monforte contribuyen a generar un «déficit» que el ministerio cifra en más de 40 millones de pesetas por ejercicio. Para Maqueda, este regadío «no puede ser distinto al resto de España».