Molinos y minas abandonadas, bosques autóctonos y fuentes medicinales conforman uno de los espacios más llamativos del municipio A escasa distancia de la localidad de Recemundi se encuentra el lugar de As Balsas, uno de los parajes naturales más llamativos del municipio de Pobra do Brollón. En este espacio envuelto por una abundante vegetación y enmarcado por arroyos y cascadas se hallan antiguos molinos, una mina de hierro abandonada hace muchos años y un manantial ferruginoso que goza gran reputación en los pueblos de los alrededores. La zona es muy apreciada por los cazadores, gracias a su abundante población de jabalíes, pero también ofrece un interés especial para cualquier aficionado al senderismo.
29 nov 2000 . Actualizado a las 06:00 h.As Balsas se encuentra a dos kilómetros de Recemundi, adonde se llega por la carretera que conduce de Pobra do Brollón a Parada de Montes. Para ello hay que tomar un desvío señalizado a la izquierda, poco después de pasar el ramal que lleva hasta Salcedo. Recemundi está formada por tres barrios: Carril, Aldea y Fonte da Vila. Antes de acceder a este último, surge un desvío a la izquierda por una pista de tierra que nos conducirá hasta As Balsas. Seguimos por esta pista, sin desviarnos, hasta otro cruce de pistas y caminos situado a trescientos metros de donde dejamos la vía asfaltada. Continuamos de frente, comenzando un ligero descenso que se prolonga casi todo el trayecto, de unos dos kilómetros, y llegamos a As Balsas. Tras recorrer un kilómetro, tenemos un camino a la izquierda que también baja hasta el río, en una zona donde el cauce salva un desnivel de diez metros formando una bella cascada. Volvemos al camino principal y seguimos el descenso. Atravesamos un souto de castaños para pasar a una pequeña devesa donde crecen abedules, alisos, fresnos, castaños y algún que otro acebo. A medida que nos acercamos, la caminata se hace más dificultosa debido a la espesura de la vegetación, la humedad del terreno y los arroyos procedentes de manantiales que buscan el río formando grandes charcos. El primer molino que avistamos es el llamado Muíño do Pobo, situado en la orilla opuesta del río, que hoy está totalmente abandonado e invadido por la maleza. Más adelante, cerca del puente, aparece el Muíño do Carpinteiro, en el mismo estado que el anterior. Sólo faltan unos metros para llegar al antiguo puente de As Balsas, hecho de piedra y bastante bien conservado. Junto a él está la mina de As Balsas. Los vecinos de Recemundi dicen que ni sus mayores recuerdan cuándo tuvo actividad. Sobre ella circulan leyendas que la mencionan como morada de mouros y refugio de fuxidos en la guerra civil. Aquí se extrajo mineral de hierro mediante dos galerías que parten de la misma entrada. La más larga es la de la izquierda, de unos cuatrocientos metros, y tiene su salida en el lugar de Biduedo. Fuente con estalactita A pocos metros de la mina comienza un corto sendero que nos lleva hasta una fuente muy apreciada por los vecinos de los alrededores. Se trata de la Fonte das Buracas, a cuyas aguas ferruginosas se atribuyen grandes virtudes medicinales. El manantial brota en un nicho natural excavado en la roca, de un metro de alto y metro y medio de fondo. Llama la atención una estalactita que pende del techo y que conviene no tocar debido a su gran fragilidad.