Sara Marín, médica experta en microbiota: «Dormir bien es una medicina gratis»

VIDA SALUDABLE

Sara Marín, médica especialista en microbiota.
Sara Marín, médica especialista en microbiota.

La especialista, que aprovecha las redes sociales para divulgar, pone en valor los beneficios del ejercicio físico en la salud mental

30 dic 2025 . Actualizado a las 11:06 h.

Desde Murcia y su consulta de médico de familia, Sara Marín pone en relación el cuerpo, la microbiota y la salud femenina. Prefiere no enredarse en términos especializados, y divulgar acerca de los hábitos que impactan en la salud y, sobre todo, en el día a día. Define la microbiota como «un pueblito de bichitos, que son las bacterias, en el intestino». Allí, al igual que hay barrenderos, médicos o agricultores, «cada bichito tiene un trabajo para que el resto del cuerpo funcione».

—Exactamente, ¿en qué se especializan las distintas bacterias de la microbiota?

—Una se encarga de regular el sistema inmune, otra de bajar la inflamación, otra de mejorar la digestión y como ocurre en un pueblo, si una no hace bien su trabajo, le influye a todos y el pueblo se puede ir al traste. Aquí pasa igual, hay muchos tipos de bacterias y si una no cumple su función le afecta al resto del cuerpo, porque la microbiota se comunica con todos los demás sistemas. 

—¿En dónde se encuentra nuestra microbiota?

—Principalmente en el intestino, pero también en la piel, en la boca o en la vagina. Es que prácticamente estamos formados en nuestra totalidad por agua y bacterias.

—¿Qué síntomas pueden indicarnos que no está en buen estado?

—Barriga hinchada, gases, digestiones lentas, estreñimiento o diarrea y cansancio raro, incluso, cambios en el estado de ánimo porque hay un eje que conecta la microbiota con tu cerebro. Si influye en la microbiota de la vagina produce, por ejemplo, candidiasis; en la de la vejiga, infecciones de orina. 

—¿De qué manera se asocia con las enfermedades de la vida moderna?

—De muchísimas. Una microbiota desequilibrada puede estar detrás de enfermedades como la obesidad, diabetes, depresión, ansiedad, intestino irritable, hasta de problemas de piel. Es como la raíz de un árbol: si no está bien, el resto tampoco florece.

—Usted también está especializada en la salud femenina. ¿La microbiota llega a intervenir, por ejemplo, en la regulación de las hormonas?

—Sí. Participa en el equilibrio de estrógenos, cortisol y muchas más. Literalmente, tu intestino tiene una "centralita" que habla con tus hormonas. 

—¿Puede concretar de qué manera se relaciona la microbiota con la salud femenina?

—Una microbiota intestinal y vaginal equilibrada protege contra infecciones, ayuda a regular el ciclo menstrual y hasta influye en la fertilidad, un tema que hoy afecta a muchas mujeres. Además, la flora intestinal de la madre influye mucho en el desarrollo de enfermedades del bebé. 

—¿Qué hábitos observa que pueden dañarla?

—Comer ultraprocesados todos los días, dormir mal, vivir estresados, que vamos rápido, rápido a todo, tomar antibióticos sin control, fumar o beber alcohol. En resumen, el combo de vida moderna exprés que llevamos todos, que vamos en piloto automático sin darnos cuenta. 

—¿De qué forma le influye una mala alimentación?

—Piensa en que lo que comes es como si fuese la gasolina que usa tu cuerpo. Si tu comida es comida basura, la gasolina que le das a tu organismo lo acaba destrozando y tu microbiota se debilita. Las bacterias hacen como WALL·E, el de la película. La fibra de las verduras es de sus comidas favoritas, cuando se le das, la cogen y la transforman en una sustancia que suena raro pero que es imprescindible: los ácidos grasos de cadena corta. Son los que protegen las barreras de tu cuerpo para que no pasen toxinas a la sangre, te fortalecen el sistema inmune para que no enfermes, regulan la inflamación para que tus tejidos no desarrollen cánceres a largo plazo o para que tu cerebro no se inflame y no tengas ansiedad o tristeza o desarrolles alzhéimer. Es brutal pero si le das bien de comer, tendrás un elixir en tus manos.

—¿Cuáles considera que son los alimentos que, con un consumo habitual, dañan la salud intestinal?

—Los refrescos, la bollería industrial, los embutidos y la comida rápida. Lo que viene en envoltorio y dura meses sin caducar. Eso no alimenta a tu microbiota, la mata de hambre.

—¿Qué alimentos o grupos de alimentos pueden, por el contrario, beneficiarla?

—Frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos y alimentos fermentados como yogur, kéfir, chucrut o kombucha. Esos son el festín de tus bacterias buenas. 

—¿Qué hay de la falta de ejercicio físico?

—También le afecta. El movimiento ayuda a que el intestino funcione como un reloj, a que haga bien los movimientos para la digestión de la comida y favorezca la diversidad de bacterias. Además, el cerebro e intestino están conectados. Si haces deporte favoreces la producción de serotonina. El 90 % se produce en el intestino. En el cerebro te ayuda a sentirte bien, pero en el intestino se encarga de los movimientos de la digestión para que lo digieras todo bien. Es este el motivo por el que sientes mariposas cuando estás enamorado, cuando tienes una bomba de reacciones químicas del enamoramiento como la serotonina, tu intestino empieza a moverse a tope.

—¿Salir a caminar es suficiente?

—Sí, para empezar es genial. No hace falta que mañana te apuntes a un Ironman. Con 30 minutitos de caminata diaria ya estás haciendo un favor enorme a tu cuerpo y a tu intestino. Pero no hay que olvidar que tienes que incluir ejercicios de fuerza poco a poco, que es el que mayor beneficios ha demostrado.

—¿Por dónde debo empezar a hacer ejercicio?

—Por algo que disfrutes. Si odias el gimnasio, no empieces ahí. Camina, baila, haz yoga, sube escaleras, la clave es moverte y que no sea una tortura.

—¿El sueño influye en esta comunidad de microorganismos?

—Dormir mal es como darle un puñetazo a tu microbiota. La desordena, afecta a la digestión, al metabolismo y a tu estado de ánimo. Durmiendo regeneramos tejidos, producimos hormona del crecimiento que a los niños les ayuda a crecer y a nosotros a no envejecer y,  además, de noche se activa un sistema de limpieza en nuestro cerebro, como una escoba que barre los tóxicos del día. Dormir bien es una medicina gratis.

—¿Qué le sucede a la microbiota cuando la persona pasa por una época de estrés?

—El estrés es gasolina para la inflamación. La microbiota se desordena, aparecen síntomas digestivos y, encima, aumenta la ansiedad; es un círculo vicioso. El estrés nos está enfermando y no somos conscientes de la repercusión aún. El estrés de hoy nos va a matar el día de mañana, pero van a aparecer muchas enfermedades relacionadas. Además ya se está viendo que inflama, la inflamación no es solo barriga hinchada, tu cuerpo se inflama y eso hace que los tejidos cambien y se puedan volver cancerígenos, que las arterias se inflamen y se cierren dándote infartos. Un largo etcétera.  

—¿Qué podemos hacer si tenemos una barriga hinchada?, ¿es motivo de consulta médica?

—Lo primero, observar. Puede ser desde una comida pesada hasta un síntoma de intestino irritable. Si es algo ocasional, no pasa nada; pero si se repite mucho, sí es motivo de consulta. Y mientras, prueba a revisar tu alimentación, tu estrés y tu sueño. Muchas veces el intestino se queja porque lo estamos descuidando. 

—Pienso en medicamentos de consumo habitual: ibuprofeno, paracetamol, omeprazol… ¿Perjudican a la microbiota?

—Sí, algunos pueden alterarla si se toman de forma crónica o sin control médico. No significa que no puedas usarlos, pero ojo con automedicarte y ojo con los antibióticos que matan bacterias pero no solo las malas, no pueden elegir y matan también muchas bacterias buenas. Hay que usarlos con cabeza. 

Lucía Cancela
Lucía Cancela
Lucía Cancela

Graduada en Periodismo y CAV. Me especialicé en nuevos formatos en el MPXA. Antes, pasé por Sociedad y después, por la delegación de A Coruña de La Voz de Galicia. Ahora, como redactora en La Voz de la Salud, es momento de contar y seguir aprendiendo sobre ciencia y salud.

Graduada en Periodismo y CAV. Me especialicé en nuevos formatos en el MPXA. Antes, pasé por Sociedad y después, por la delegación de A Coruña de La Voz de Galicia. Ahora, como redactora en La Voz de la Salud, es momento de contar y seguir aprendiendo sobre ciencia y salud.