Los hombres necesitan el doble de ejercicio que las mujeres para reducir el riesgo de enfermedades cardíacas
VIDA SALUDABLE
Un estudio publicado en «Nature Cardiovascular Research» señala que las mujeres reducen el riesgo de patologías en un 30 % con 250 minutos semanales de entrenamiento, mientras que los hombres necesitaban 530
23 dic 2025 . Actualizado a las 05:00 h.En pleno siglo XXI, los beneficios de la actividad física están más que demostrados. Las recomendaciones de entidades como la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconocen las ventajas que tiene el ejercicio para nuestra salud física y mental y contemplan unas dosis mínimas de entrenamiento que garantizan la obtención de mejoras. Pero a pesar de todo lo que ya sabemos, la ciencia sigue avanzando y descubriendo nueva información, recordándonos que estamos lejos de tener todo el terreno conquistado.
En este sentido, una investigación reciente viene a arrojar nueva luz sobre los efectos del ejercicio en hombres y en mujeres. Según el estudio, que se ha publicado en Nature Cardiovascular Research, existen diferencias importantes que, en este caso, juegan a favor de las mujeres: ellas obtienen, con menos ejercicio, un mayor beneficio. Concretamente, los investigadores descubrieron que los hombres necesitan el doble de entrenamiento que las mujeres para lograr la misma reducción en el riesgo cardiovascular. Estos hallazgos podrían modificar las guías de recomendación según el sexo.
Los resultados del estudio son llamativos, pero, para quienes trabajan en el ámbito deportivo o a nivel médico, no son necesariamente sorprendentes. «Hay un cierto número de enfermedades que sabemos que funcionan de manera diferente en hombres y en mujeres con respecto a la actividad física», asegura el entrenador Carlos Seijo Santaballa, director del centro JK en A Coruña. Entre ellas, el experto señala la osteoporosis, «que es una enfermedad estadísticamente más frecuente en mujeres que en hombres y que permite hacer estrategias diferentes. Las mujeres alcanzan el pico de mineralización ósea a los 18 años y esto implica que el tipo de actividad que tiene que hacer una mujer joven es diferente de la que indicaríamos a un hombre».
La investigación
El estudio siguió a más de 85.000 participantes a lo largo de ocho años. La mayoría de los sujetos no padecían ninguna patología cardiovascular al inicio. «A pesar de que las directrices de la Asociación Estadounidense del Corazón, la Sociedad Europea de Cardiología y la Organización Mundial de la Salud recomiendan uniformemente un mínimo de 150 minutos por semana de actividad física moderada a vigorosa para ambos sexos, persiste una brecha de género sustancial en la capacidad de ejercicio y la adherencia a este», detalla la investigación.
Comprender el impacto de las intervenciones de ejercicio físico en el pronóstico y el riesgo de sufrir enfermedades coronarias fue el objetivo principal. Los científicos hallaron que las mujeres alcanzaban una reducción en el riesgo cardiovascular de un 30 % con 250 minutos semanales de actividad intensa, mientras que los hombres necesitaban 530 minutos a la semana de ejercicio para alcanzar un beneficio comparable.
Entre aquellas personas que tenían patologías cardiovasculares al comienzo del estudio se halló una mayor reducción del riesgo de mortalidad en mujeres que en hombres tras implementar rutinas de ejercicio. «Comprender las diferencias de sexo es crucial para la prevención personalizada de las cardiopatías y tiene el potencial de reducir la brecha de género al adaptar las recomendaciones de actividad física», concluyen los investigadores.
En la población femenina, «es posible que estos beneficios estén relacionados con la composición corporal que tienen las mujeres y la que tienen los hombres. Cuando nosotros estimulamos el sistema cardiocirculatorio, lo que hacemos es que vamos provocando adaptaciones en nuestras fibras», explica Santaballa.
Algo interesante de este estudio es que se realizó con relojes deportivos, dispositivos cuyo uso cada vez está más extendidos y que pueden ser útiles a la hora de valorar cuánto nos estamos moviendo en el día a día. Algunos expertos ya avanzan que serán importantes para concienciarnos sorbe el ejercicio que hacemos y sus efectos, más allá del contador de pasos.
Ejercicio moderado y vigoroso
Para la doctora Elena Fortuny, vocal de la Asociación de Cardiología Clínica de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), prescribir ejercicio es ya una parte rutinaria de la labor en consulta. «Muchos pacientes me preguntan qué es ejercicio moderado y qué es vigoroso. Un ejercicio físico moderado es aquel que te supone un reto, pero que durante la realización del mismo puedes respirar con normalidad y hablar con un compañero sin quedarte sin aire. Mientras que es vigoroso cuando hay una taquicardización importante y una sensación de que no puedes tener una conversación tranquilamente», detalla la experta.
La recomendación de las guías, los 150 minutos semanales de actividad moderada, no siempre se cumplen. «Sabemos que las mujeres son menos adherentes al ejercicio físico que los hombres. En encuestas poblacionales en general se ve que los hombres realizan más actividad física semanal y eso es algo a tener en cuenta a la hora de hacer recomendaciones», observa Fortuny.
Más beneficio con menos esfuerzo
«Lo interesante de este estudio es que te demuestra que el ejercicio físico es especialmente beneficioso en mujeres. Los pacientes que hacían más ejercicio tenían menos problemas cardiovasculares a medio largo plazo y esto fue especialmente marcado en las mujeres. Lo que esto nos dice es que hay que insistir en la población femenina sobre los beneficios del ejercicio cardiovascular», subraya la cardióloga.
Por otro lado, se observa que las mujeres «responden mejor al ejercicio y esto posiblemente se deba al papel de los estrógenos. Las mujeres también tienen un metabolismo de las grasas que es diferente», explica la experta. Los factores hormonales, que contribuyen a explicar esta diferencia, están vinculados a los cambios que ocurren en la menopausia: al descender de manera abrupta los niveles de estrógeno, que tiene un rol clave en la absorción del calcio, el corazón puede resentirse.
Los beneficios de la actividad física son especialmente interesantes en población femenina, si se tiene en cuenta que la patología cardiovascular es, en su conjunto, la causa número uno de muerte en mujeres. «En los ocho años del estudio el ejercicio físico fue un protector frente a la enfermedad cardiovascular en estos pacientes que estaban sanos ocho años antes. Y además, se vio que es un protector especialmente potente en las mujeres», señala Fortuny.
Más allá del tiempo que dedicamos al entrenamiento, los expertos remarcan la importancia de un estilo de vida activo en general, que incluya un ocio en movimiento. «La actividad física no es solo la práctica deportiva, es caminar todos los días, subir escaleras o bajarse del transporte público una para antes», afirma la cardióloga.
«Muchas veces, cuando establecemos metas en una actividad física, estas suenan como inalcanzables para algunas personas y se pierde de vista el objetivo de obtener el beneficio deseado. Este estudio es un aporte motivacional para que las personas puedan ver que el beneficio está más cerca de lo que piensan», señala Santaballa. Para el experto, la clave está en diseñar rutinas personalizadas y ajustadas a las necesidades y capacidades de cada individuo.