Vanesa Romero habla de la sexualidad a partir de los setenta años: «El deseo no caduca, evoluciona»

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Vanesa Romero durante el Photocall de la XIII edición de los Premios Días de Cine.
Vanesa Romero durante el Photocall de la XIII edición de los Premios Días de Cine. Gabriel Luengas | EUROPAPRESS

La actriz y directora acudió a «La Revuelta» para presentar su último corto, que está nominado a un Goya

30 ene 2026 . Actualizado a las 11:10 h.

La actriz y directora Vanesa Romero, conocida por series como La que se avecina o Aquí no hay quien viva, visitó este jueves La Revuelta para presentar el último corto que ha dirigido Sexo a los 70, nominado a los premios Goya de este 2026 en la categoría de Mejor corto de ficción. El regalo que suelen llevar todos los invitados a David Broncano, y al que Romero no falló, fue toda una declaración de intenciones. Un pack completo de productos para mantener viva la llama una vez alcance una edad más anciana. Entre los objetos había un espejo, «porque es muy importante mirarse sin miedo» sin importar los años; lubricante, «porque a ciertas edades puede hacer falta una ayudita»; y preservativos, para no tener preocupación. La caja también incluía el guion original del cortometraje con las anotaciones que la directora iba haciendo: «Estamos muy contentos y más siendo una comedia, que es una medicina, y no siempre se valora», detalló.

Al ser preguntada por el título, la alicantina precisó que sigue siendo un «tema tabú» y, por tanto, necesita ser tratado: «Y la mejor forma de hacer ha sido con la comedia». «El deseo no caduca, evoluciona», dijo en referencia al título de la pieza. Para seguir abordando la temática, Broncano introdujo los cambios que suceden en el deseo según se cumplen años. «Con la edad, las relaciones son una de manera distinta. Pero el fuego sigue ahí», apuntó la actriz y directora, que también reflexionó sobre el olvido, por parte de la sociedad, de los mayores.

«Ellos también tienen sus necesidades y creo que hay que hablar de ello. Hay fuego, deseo, ganas de tener contacto o de relacionarse. Y de todo eso va el corto», concluía, con el aplauso del público.

Los problemas más frecuentes a edades avanzadas

La Sociedad Española de Geriatría y Gerontología tiene varios documentos en los que habla de la sexualidad conforme pasan los años. En ellos desmienten el mito de que esta disminuye o desaparece, ya que carece de fundamento, «y nadie puede asegurar a qué edad cesa el deseo o la actividad sexual», precisa la entidad.

Si bien es cierto que el cuerpo cambia, con ello también lo hacen las relaciones sexuales, que no deben perderse. «Determinados factores individuales como el estado de salud, la capacidad física, el estado mental, el consumo de determinados fármacos, la disponibilidad pareja y el estado de salud de la pareja, van a influir decisivamente sobre el mantenimiento o no de la actividad sexual, así como del tipo de relaciones», recoge.

Los cambios a los que la sociedad médica hace referencia no suelen aparecer de manera paralela en una pareja heterosexual. Mientras que en la mujer acostumbran venir con la menopausia — a eso de los cincuenta años— en forma de escozor o dolor vaginal con la penetración o irritación; en el varón se retrasan más. Llegan de manera progresiva y más lenta a partir de la sexta década de su vida.

Con esto en mente, algunas de estas alteraciones pueden afectar en la actividad sexual de forma directa, y otros, de forma indirecta. Así, por ejemplo, es habitual que en la población masculina haya problemas de disfunción eréctil. Se calcula que puede llegar a afectar a entre un 55 y 65 % de los hombres de setenta o más años. «Las causas más frecuentes son de tipo orgánico, destacando en primer lugar la alteración vascular (más de la mitad de los casos), la patología neurológica (problemas medulares, ictus, enfermedad de Párkinson), así como la endocrinológica (disfunción tiroidea). La influencia de los fármacos también es notoria (antidepresivos, antipsicóticos, antihistamínicos, antihipertensivos)», precisan los médicos geriatras, quienes recuerdan que hay diversas opciones terapéuticas. De igual forma, aunque en menor medida, puede haber una disminución de la libido o trastornos de la eyaculación.

En las mujeres, los cambios que se observan con más frecuencia son la dispareunia, es decir, la aparición del dolor durante el coito, la disminución de la libido o deseo sexual o la dificultad para alcanzar el organismo. Las causas de todos ellos son variadas, pero en muchas ocasiones, tienen solución en consulta. Por eso los especialistas recomiendan buscar ayuda si es necesario.