Fibrosis quística: síntomas, diagnóstico y la revolución actual de los tratamientos

Cinthya Martínez Lorenzo
Cinthya Martínez LA VOZ DE LA SALUD

ENFERMEDADES

La Voz de la Salud

Los especialistas empiezan a hablar de «cura» para esta enfermedad, algo que hace unos años era impensable

27 abr 2022 . Actualizado a las 14:31 h.

Sabor salado de la piel, problemas respiratorios, falta de peso o problemas digestivos. Son algunos de los síntomas que presentan los pacientes con fibrosis quística, una enfermedad crónica, degenerativa, hereditaria y grave que, a día de hoy, no tiene cura. Según apuntan desde la Fundación Española de la Fibrosis Quística, esta dolencia provoca a un espesamiento y disminución del contenido de agua, sodio y cloro en las secreciones, provocando infecciones e inflamación que destruyen zonas de pulmón, hígado, páncreas y sistema reproductor. Con motivo del Día Nacional de la Fibrosis Quística, conocemos más sobre esta enfermedad. 

«Provoca que las secreciones sean más difíciles de eliminar, especialmente en el pulmón. Son más viscosas y más espesas. Y este moco se acumula y dificulta la eliminación de infecciones y microbios, que se van hacinando en el organismo. Así, a nivel respiratorio, los pacientes tienen muchas infecciones y algunas de ellas se vuelven crónicas. Todo esto va dañando el pulmón de forma progresiva», explica el doctor Óscar Asensio, presidente de la Sociedad Española de Fibrosis Quística (SEFQ) y neumólogo pediatra del Hospital Parc Taulí de Sabadell.

Pero no solo provoca problemas a nivel respiratorio: «A nivel intestinal, estas secreciones más espesas dificultan la absorción de los alimentos. Esto deriva en un déficit nutricional que, si no se corrige, sumados a los problemas respiratorios, puede llevar al paciente a necesitar un trasplante o a fallecer. Fundamentalmente, son estos dos grandes grupos de patologías y de síntomas: los respiratorios, que son los que marcan fundamentalmente el pronóstico de la enfermedad, y los síntomas digestivos, los más frecuentes. Pero también hay problemas de infertilidad o a nivel hepático». 

De esta forma, los afectados son personas a las que progresivamente se les va deteriorando la función respiratoria, intestinal, hepática. Y el problema termina por ser multiorgánico. «Son muchas manifestaciones que acaban provocando que la calidad de vida de estos pacientes se encuentre muy limitada», afirma el doctor. «Cuando nacen, tienen el aparato digestivo y respiratorio en condiciones más o menos aceptables, pero a medida que van pasando semanas, meses y años, se van deteriorando progresivamente y van apareciendo estos problemas», añade.  

En España, según apunta Juan Da Silva, presidente de la Federación Española de Fibrosis Quística y de la Asociación Gallega de Fibrosis Quística, se estima que alrededor de entre 2.800 y 3.000 personas padecen esta enfermedad.