Andrew Pieper, investigador: «Ciertos procesos neurodegenerativos podrían ser controlables o parcialmente reversibles»

Laura Inés Miyara
Laura Miyara LA VOZ DE LA SALUD

ENFERMEDADES

Andrew Pieper, investigador en Psiquiatría.
Andrew Pieper, investigador en Psiquiatría.

El experto es coautor de un estudio que ha hallado un mecanismo que permite revertir los signos del alzhéimer en ratones por medio del uso de un compuesto que restablece la homeostasis de la coenzima NAD+

05 ene 2026 . Actualizado a las 12:35 h.

El alzhéimer es una patología degenerativa que, hasta ahora, ha sido considerada irreversible. Aunque en los últimos años se han producido avances importantes en diferentes vías para frenar su avance, a día de hoy, la cura definitiva de la enfermedad sigue siendo considerada un horizonte lejano. Pero una investigación reciente ha conseguido dar un gran paso en la dirección de ese horizonte. El estudio, publicado en Cell Reports Medicine, presenta «una prueba de principio de la reversibilidad terapéutica del alzhéimer avanzado». Tras la administración de un compuesto denominado P7C3-A20 en ratones con la patología avanzada, los expertos observaron un restablecimiento de la homeostasis de algunos marcadores de la enfermedad. El investigador Andrew Pieper, profesor de Psiquiatría en la University Hospitals of Cleveland, en Ohio (EE.UU.) y coautor del estudio, desgrana los resultados de esta investigación pionera y las implicaciones que podría tener para el futuro de los pacientes con alzhéimer.

—El NAD+ es un compuesto clave dentro de su investigación. ¿Qué es y por qué es tan importante para el funcionamiento del cerebro?

—El dinucleótido de nicotinamida y adenina, conocido como NAD+, es una coenzima celular fundamental. Actúa como una molécula de señalización que impulsa y coordina numerosos procesos esenciales de mantenimiento celular. En el cerebro, el NAD+ contribuye al metabolismo energético, interviene en la reparación del ADN, en la reducción del estrés oxidativo, en la regulación de la neuroinflamación y en el mantenimiento de la barrera hematoencefálica. Ayuda a mantener unos niveles adecuados de neurogénesis hipocampal y una plasticidad sináptica funcional. Cuando los niveles de NAD+ disminuyen por debajo de las necesidades de las células, estos sistemas de mantenimiento y supervivencia fallan, dejando a las neuronas y al tejido cerebral vulnerables al daño y la degeneración.

—Su investigación sugiere que los problemas con el NAD influyen en el desarrollo del alzhéimer. ¿Qué problemas presenta el NAD+ en estos pacientes?

—Las concentraciones de NAD+ disminuyen de manera natural con la edad en todo el cuerpo, incluido el cerebro. Pero disminuyen aún más en condiciones de alto estrés metabólico, como ocurre cuando aparecen lesiones o enfermedades. Descubrimos que la disminución del NAD+ relacionada con la edad es más pronunciada en los cerebros de personas con enfermedad de Alzheimer y en modelos de esta patología en ratones. Hallamos que el grado de alteración del equilibrio cerebral del NAD+ se correlaciona estrechamente con la gravedad del alzhéimer en ratones y humanos, lo que sugiere que el desequilibrio del NAD+ contribuye significativamente a la enfermedad y esta constituye una diana terapéutica posible.

—Se suele pensar en el alzhéimer como un proceso unidireccional, irreversible, especialmente una vez que los síntomas están avanzados. ¿Los resultados de su investigación ponen esta visión en duda?

—Durante más de un siglo, el alzhéimer se ha considerado un proceso irreversible. Pero nosotros buscamos evaluar si restaurar y mantener la homeostasis cerebral de NAD+ podría revertir las características de la enfermedad. En ratones con alzhéimer avanzado, vimos que sí. Restaurar y mantener farmacológicamente el equilibrio normal de NAD+ en el cerebro condujo a una reparación generalizada del tejido y a una recuperación cognitiva completa. Estos resultados se obtuvieron en dos líneas diferentes de ratones con alzhéimer, tratados con el compuesto P7C3-A20. Sorprendentemente, los cerebros se repararon y recuperaron su función incluso sin que tuviéramos que atacar directamente las placas amiloides, lo que demuestra que los cambios neurodegenerativos avanzados pueden ser reversibles, al menos hasta cierto punto.

—Concretamente, ¿qué cambios en los ratones después del tratamiento permitieron concluir que la enfermedad se había revertido parcialmente?

—Tras el tratamiento observamos una reparación activa del tejido, así como la reversión de las características patológicas y la restauración del rendimiento cognitivo, indistinguibles de los ratones de control sin alzhéimer. Esta combinación de recuperación a nivel estructural y restauración funcional completa nos permitió concluir que el proceso de la enfermedad se había revertido, no era que simplemente se hubiera hecho más lento.

—¿Cuál fue el resultado más sorprendente que observaron en los ratones tras el tratamiento?

—Fue sorprendente el alcance y la consistencia de la recuperación en múltiples dominios moleculares, bioquímicos, histológicos y de conducta. Nuestros hallazgos resaltan el papel central de la homeostasis de NAD+ en la salud del cerebro y sugieren que es una clave para revertir diversas características de la enfermedad.

—Hablemos del compuesto P7C3-A20. Este ha sido empleado en investigaciones vinculadas a otros tipos de lesiones neurológicas. ¿Qué aplicación podría llegar a tener esta clase de moléculas en el tratamiento de patologías relacionadas con la degeneración neuronal?

—El P7C3-A20 y compuestos relacionados han mostrado efectos protectores en múltiples modelos en los que la alteración de la homeostasis de NAD+ contribuye a la lesión neuronal, incluidos modelos de lesión cerebral traumática, enfermedad de Parkinson, esclerosis lateral amiotrófica (ELA), ictus y lesión de nervios periféricos. Estos resultados sugieren que restaurar y mantener el equilibrio de NAD+ puede abordar un mecanismo común que subyace a muchas afecciones neurodegenerativas.

—Para los pacientes y sus familiares, algunos avances recientes en el tratamiento del alzhéimer han sido insuficientes. ¿Cómo deberíamos interpretar los resultados de este estudio en ese contexto?

—Hay razones para tener esperanza, pero también las hay para mantener la cautela. El alzhéimer es una enfermedad compleja, multifactorial y exclusivamente humana, y el éxito en modelos animales no garantiza que podamos replicarlo en nosotros. Sin embargo, nuestro estudio proporciona una primera prueba de principio de que la neurodegeneración de la demencia podría no ser irreversible en todos los casos. Si bien será necesario determinar la seguridad y la eficacia de estos tratamientos en personas, conociendo estas evidencias se pueden tomar medidas para fomentar la resiliencia cerebral. Estas incluyen priorizar un sueño reparador, seguir una dieta MIND o mediterránea, mantenerse física y cognitivamente activo, mantener las conexiones sociales, tratar la pérdida auditiva, protegerse frente a las lesiones cerebrales traumáticas, limitar el consumo de alcohol y controlar los factores de riesgo cardiovascular, como la hipertensión arterial y el tabaquismo. Estas medidas ayudan a reducir significativamente el riesgo de demencia.

—Si este enfoque finalmente funciona en humanos, ¿qué podría significar para quienes ya padecen alzhéimer, especialmente para quienes se encuentran en etapas avanzadas?

—Si los ensayos clínicos confirman estos hallazgos, podría cambiar las expectativas de que el tratamiento no solo pueda prevenir o ralentizar la progresión de la enfermedad, sino también permitir una recuperación parcial o sustancial de la función cerebral, incluso después de que se haya establecido una patología avanzada. Nuestros datos en animales muestran que, incluso con cierta pérdida neuronal, el cerebro puede reconfigurarse y recuperar la cognición normal una vez que se detiene el proceso neurodegenerativo activo. Si bien se espera que el tratamiento precoz produzca mejores resultados, los datos sugieren que podría no ser demasiado tarde para recuperar una recuperación significativa de la función cognitiva incluso en etapas avanzadas de la enfermedad.

—¿Cree que el alzhéimer podría algún día tratarse más como una enfermedad crónica que como una enfermedad inevitablemente progresiva?

—Potencialmente, sí. Podríamos transformar ciertos procesos neurodegenerativos en enfermedades controlables y, en algunos casos, parcialmente reversibles.

—¿Existen factores modificables que influyan en los niveles de NAD+ y a través de este mecanismo contribuyan a la salud cerebral?

—Sí. Son beneficiosas las medidas de estilo de vida que hemos comentado. En cuanto a los suplementos de NAD+ de venta libre, en animales de laboratorio se han asociado con niveles suprafisiológicos de NAD+ que favorecen el cáncer. Por el contrario, el P7C3-A20 restablece la homeostasis adecuada de NAD+ en situaciones de estrés sin elevar los niveles de NAD+ a niveles anormalmente altos. Cualquier persona que esté considerando tomar suplementos de NAD+ debería consultar los riesgos y beneficios con su médico.

Laura Inés Miyara
Laura Inés Miyara
Laura Inés Miyara

Redactora de La Voz de La Salud, periodista y escritora de Rosario, Argentina. Estudié Licenciatura en Comunicación Social en la Universidad Nacional de Rosario y en el 2019 me trasladé a España gracias a una beca para realizar el Máster en Produción Xornalística e Audiovisual de La Voz de Galicia. Mi misión es difundir y promover la salud mental, luchando contra la estigmatización de los trastornos y la psicoterapia, y creando recursos de fácil acceso para aliviar a las personas en momentos difíciles.

Redactora de La Voz de La Salud, periodista y escritora de Rosario, Argentina. Estudié Licenciatura en Comunicación Social en la Universidad Nacional de Rosario y en el 2019 me trasladé a España gracias a una beca para realizar el Máster en Produción Xornalística e Audiovisual de La Voz de Galicia. Mi misión es difundir y promover la salud mental, luchando contra la estigmatización de los trastornos y la psicoterapia, y creando recursos de fácil acceso para aliviar a las personas en momentos difíciles.