«Eucalyptus»

Este árbol originario de Australia vuelve a ocupar el centro del debate sobre los límites a su cultivo en Galicia

O Avó, un eucalipto del Souto da Retora, en Chavín, Viveiro, uno de los árboles singulares de Galicia
O Avó, un eucalipto del Souto da Retora, en Chavín, Viveiro, uno de los árboles singulares de Galicia

El cultivo del eucalipto ha vuelto a proporcionar motivos para convertirse en centro de debate social. Pero con independencia de ello, se trata de una especie interesante, así que tanto desde una perspectiva histórica como botánica y ecológica hay motivos para curiosear en su conocimiento.

EL VIAJE

Aunque en la actualidad se distribuyan por todo el mundo, estos árboles son originarios del continente australiano, donde existen cientos de especies. Y difícilmente hubieran salido de allí sin la ayuda de los seres humanos. Parece que pudo ser el religioso gallego fray Rosendo Salvado, nacido en Tui en 1814, quien les ayudó a realizar la travesía que los separaba de nuestro país. Su vocación misionera lo llevó a permanecer durante años en Australia, y desde allí envió las primeras semillas a Galicia, donde la primera plantación pudo hacerse entre 1860 y 1880.

Sin embargo, quien bautizó científicamente esta especie fue un magistrado francés aficionado a la botánica. Quiso emplear palabras de origen griego para destacar una de las características botánicas que más le habían llamado la atención, las cápsulas donde primero se forman las flores y luego se guardan las semillas. Son esas pequeñas estructuras leñosas con forma de cono que cuando se desprenden y caen podemos encontrar bajo estos árboles. Por eso eucalyptus quiere decir algo así como ‘bien cubierto’ o ‘bien tapado’.

Son varias las características de estos árboles que merecen la atención. Por ejemplo lo que llamamos popularmente hojas de eucalipto, esas formaciones alargadas que se parecen a una hoz, duras y de color verde azulado, para los botánicos son filodios (podría decirse que son hojas adultas). Para conocer las hojas juveniles debemos fijarnos en los eucaliptos muy jóvenes, y veremos que estas resultan bastante diferentes, pues son blandas, están unidas directamente a las ramas (no tienen peciolo) y se encuentran cubiertas de una especie de polvillo que les proporciona un color azul blanquecino.

PROPIEDADES TERAPÉUTICAS

También es curioso el intenso olor que desprenden. Se debe a su contenido en aceites esenciales (como el eucaliptol), que tienen propiedades antisépticas y que son muy usados para descongestionar las vías respiratorias, ya sea en forma de ungüentos, pastillas, caramelos, infusiones o jarabes.

El tronco es de un porte recto y alto (se dice que algunos llegan a los 150 metros), pero lo que más lo caracteriza es una corteza lisa y de tonos claros que se resquebraja fácilmente formando largas tiras fibrosas que cuelgan de él. La característica que ha hecho más cosmopolitas a los eucaliptos es la rapidez con la que crece su tronco, proporcionando una madera que tiene muchos usos industriales (aunque fundamentalmente se emplea para fabricar pasta de papel). Quizá también sorprenda a muchos saber que los eucaliptos tienen flores, y que florecen en invierno.

Crecer y multiplicarse

En un principio los eucaliptos se plantaron como árboles ornamentales, pero con el paso del tiempo y, especialmente durante el siglo pasado, comenzaron a cultivarse para su aprovechamiento forestal, fundamentalmente por su rápido crecimiento. Por eso se ha extendido por todo el mundo, aunque algunos países lo prohibieron. Una plantación de eucaliptos es rentable y está preparada para ser cortada en tan solo 15 años, mientras que han de pasar 100 para que el cultivo de robles autóctonos llegue e esa situación; un pinar tardaría unos 35 años y una plantación de castaños unos 45. En su lugar de origen, algunos eucaliptos jóvenes llegan a crecer a un ritmo de 2,5 centímetros de anchura en un solo año (aproximadamente, serían unos 5 de diámetro). El resultado es que su madera es ligera aunque resistente y fácil de trabajar.

Pero los eucaliptos también son interesantes por su alta versatilidad para crecer en todo tipo de terrenos, incluso en los más pedregosos y cercanos a la costa.

Por su pasado evolutivo en la naturaleza australiana, en la que son frecuentes los incendios, los eucaliptos han desarrollado diversas características biológicas para sobrevivir en ese territorio. De hecho, se califica como especie pirófita, es decir, que se beneficia del fuego, pues, a diferencia de otros árboles y plantas arbustivas o herbáceas, rebrota con rapidez y facilidad tras un incendio. Esta circunstancia, por ejemplo, ha hecho que su presencia se extendiera por el territorio cercano a las zonas de cultivo. 

actividades

En el Souto da Retorta, en el municipio de Viveiro, se encuentra el eucalipto llamado O Avó. Es uno de los árboles singulares de Galicia y está catalogado como monumento natural. Se plantó en 1880 y con sus casi 70 metros de altura es uno de los más altos de España. Merece una visita, al menos virtual, con la ayuda de Internet.

Reflexión y debate

Una de las causas que ha motivado la actual polémica sobre los eucaliptos está relacionada con la catalogación o no como especie invasora. Busca información sobre las características biológicas de estas especies y estudia si el eucalipto las cumple. En La Voz de Galicia encontrarás mucha información, publicada recientemente, y la opinión de notables expertos sobre el tema.

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