Israel abre Rafah para la evacuación a cuentagotas de enfermos gazatíes

Mikel Ayestaran ESTAMBUL / COLPISA

INTERNACIONAL

Un paciente adolescente espera en Jan Yunis ser evacuado por la Media Luna Roja por Rafah. HAITHAM IMAD efe
Un paciente adolescente espera en Jan Yunis ser evacuado por la Media Luna Roja por Rafah. HAITHAM IMAD efe HAITHAM IMAD | EFE

Más de 20.000 pacientes, entre ellos 5.000 niños, esperan salir del enclave palestino

02 feb 2026 . Actualizado a las 21:53 h.

Un año después de la última evacuación, realizada durante la tregua de comienzos del 2025, enfermos y heridos de Gaza salieron a cuentagotas por el paso de Rafah hacia Egipto. Tras la jornada de pruebas del domingo, Israel ha autorizado una reapertura del paso sin alcanzar las cifras previstas: de los 200 palestinos que se espera que crucen el paso a diario solo quince salieron este lunes de Gaza, acompañados por familiares, mientras permanecen varados al otro lado los 50 palestinos con autorización para retornar a la Franja tras dos años de guerra. A los heridos y enfermos que salen de Gaza les esperan en 150 hospitales que el Ministerio de Salud del país vecino ha preparado para recibirles. Mientras todos los ojos miraban al cruce, un dron israelí ha matado a un niño de 3 años en el campo de desplazados de Al Mawasi, situado en la supuesta «zona segura», según el Ejército. Israel ha matado a más de 500 palestinos desde la entrada en vigor del alto el fuego.

En los hospitales de la Franja hay más de 20.000 pacientes a la espera de una evacuación, entre ellos 5.000 niños, por lo que esta apertura tan limitada solo puede considerarse un paso simbólico de los israelíes de cara al presidente Donald Trump. Responsables médicos del hospital Al Shifa han alertado de que hay 450 pacientes en estado crítico que necesitan tratamiento inmediato fuera de la Franja. En el de Jan Yunis, decenas también esperan luz verde para salir del enclave.

El acuerdo de veinte puntos recogía la apertura de Rafah en la primera fase, que entró en vigor en octubre, pero Israel reescribió las condiciones y supeditó esta medida a la entrega por parte de Hamás de los cuerpos de todos los rehenes. Una vez entregados los restos de los cautivos, los israelíes volvieron a reescribir el pacto para otorgarse el control total sobre las entradas y salidas de Gaza e imponer sus propias normas. 

Nuevo puesto de control

Benjamín Netanyahu tiene la doble presión de Trump y de sus socios ultranacionalistas del Gobierno, que consideran esta reapertura una derrota frente a Hamás, grupo al que no han conseguido eliminar y se mantiene al frente de la administración de la Franja a la espera de la llegada del nuevo gobierno de tecnócratas formado por la Junta de Paz.

Los cincuenta palestinos que han sido autorizados a regresar por Egipto e Israel serán sometidos a controles especiales a su entrada. Para realizar este proceso, el Ejército israelí ha instalado un nuevo puesto de control militar y lo ha denominado el corredor Regavim.

Un portavoz militar ha explicado que los soldados comprobarán las identidades de quienes lleguen con listas aprobadas por las agencias de inteligencia israelíes y realizarán un registro exhaustivo de sus pertenencias. La salida es diferente porque los soldados realizan una supervisión remota en coordinación con la misión de la Unión Europea y los funcionarios palestinos desplegados en el paso.

Rafah, en manos de Israel desde mayo del 2024, vuelve a convertirse en una línea vital para los palestinos de Gaza hacia el exterior, pero todo dependerá de las decisiones de Netanyahu. De momento utiliza el paso como una forma más de presión a Hamás y de castigo colectivo para los miles de enfermos y heridos que esperan una evacuación.