EE.UU. aumenta la presión y apresa un tercer petrolero frente a Venezuela

M. Rego / Miguel Pérez MADRID / COLPISA

INTERNACIONAL

El petrolero abordado el sábado por la tarde por EE.UU., denominado Centuries
El petrolero abordado el sábado por la tarde por EE.UU., denominado Centuries Department of Homeland Security | REUTERS

El buque Bella-1 está sancionado por Washington por sus vínculos con Irán

21 dic 2025 . Actualizado a las 21:30 h.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha cumplido su amenaza. Hace una semana, con el petrolero Skipper recién confiscado, advirtió que bloquearía las entradas y salidas de cualquier buque sospechoso de pertenecer a la flota fantasma del negocio del crudo venezolano y desde entonces son ya dos los tanqueros incautados. Fuerzas estadounidenses abordaron el sábado el Centuries y este domingo detuvieron el Bella-1, sancionado desde junio del 2024 por Washington. El navío, de bandera panameña, fue intervenido cuando se dirigía a la costa del país caribeño para cargar sus depósitos.

La tercera incursión de un petrolero en las inmediaciones de aguas venezolanas en poco más de una semana eleva la presión de EE.UU. sobre Caracas y su presidente, Nicolás Maduro, a quien Trump ha colocado en su punto de mira. A la campaña de ataques contra supuestas narcolanchas, que ha causado más de un centenar de muertos desde septiembre, se suman ahora las incautaciones de tanqueros.

El petrolero capturado el domingo, según la información que maneja Washington, está vinculado a la compañía Louis Marine Shipholding Enterprises, a su vez relacionada con la Guardia Revolucionaria de Irán. De hecho, la orden de sanción del Tesoro estadounidense recoge que la empresa ha «asistido, patrocinado o proporcionado materialmente apoyo financiero, material o tecnológico» al régimen de los ayatolás.

La Casa Blanca se refirió este domingo a la confiscación la víspera del buque Centuries, al que acusó de navegar bajo bandera falsa y pertenecer a la flota fantasma que posee Venezuela para negociar con su crudo pese a las sanciones impuestas. Una estrategia, aseguró la portavoz adjunta de la Casa Blanca Anna Kelly, que permite «financiar el régimen narcoterrorista de Maduro».

Dudas sobre la legalidad

Trump ordenó la semana pasada el bloqueo de los petroleros que entren o salgan de Venezuela pertenecientes a su flota fantasma. En el caso del Skipper, la Administración de EE.UU. tuvo claro que perseguía a uno de ellos. Había cambiado de bandera, nombre y titularidad y trabajado con Irán, pese a la prohibición internacional. En el caso del Centuries existen dudas sobre su clandestinidad. Mientras algunos medios lo enmarcan dentro de la flota oscura, otros en cambio señalaron que no figura en la lista de barcos sancionados por el Departamento del Tesoro.

Fuentes del sector energético en Caracas manifestaron que nunca ha tenido vínculos con Irán y que el crudo que transportaba el viernes pertenecía a una empresa con sede en China que lleva el oro negro venezolano a las refinerías asiáticas regularmente. Ni el Pentágono ni la Guardia Costera han aclarado aún esta discrepancia. Se limitaron a precisar que la operación se produjo con normalidad y que la tripulación del Centuries colaboró en todo momento.

El último abordaje aumenta el cerco de la Casa Blanca sobre Maduro. Además, ha sido el colofón a un final de semana plagado de incidentes, con el hundimiento de cinco supuestas narcolanchas y la muerte de más de media docena de personas. La guerra contra supuestos traficantes de droga en el Caribe ha costado ya 104 vidas.

En España, diputados del BNG, Izquierda Unida, Sumar, Podemos y Compromís han firmado una declaración «por la paz» en la que exigen a Trump el cese de los bloqueos marítimos y de las «medidas coercitivas» contra Venezuela que no cuenten con el apoyo de las Naciones Unidas.