Virginia y Nueva Jersey marcan el desgaste de Biden

La Voz REDACCIÓN / LA VOZ

INTERNACIONAL

El candidato republicano Curtis Sliwa a la Alcaldía de Nueva York con su gato Gizmo.
El candidato republicano Curtis Sliwa a la Alcaldía de Nueva York con su gato Gizmo. CARLO ALLEGRI | Reuters

Los resultados electorales miden las expectativas demócratas un año antes de las legislativas de medio mandato

03 nov 2021 . Actualizado a las 08:57 h.

La víspera de que se cumpla un año de la victoria del demócrata Joe Biden frente a Donald Trump, los votantes estadounidenses marcan este martes en las urnas el desgaste del presidente demócrata en unos comicios claves, que incluye la elección de gobernadores, alcaldes, fiscales y consultas sobre asuntos locales.

Es el primer medidor de cómo está la balanza en la antesala de las legislativas de noviembre del 2022, en las que los demócratas podrían perder la mayoría en las dos cámaras del Congreso y vivir dos años muy complicados hasta las presidenciales del 2024.

El candidato republicano a gobernador de Virginia, Glenn Youngkin.
El candidato republicano a gobernador de Virginia, Glenn Youngkin. ELIZABETH FRANTZ | Reuters

Todos los ojos están puestos en Virginia ante la apretada carrera para elegir al nuevo gobernador entre el demócrata Terry McAuliffe y el empresario republicano Glenn Youngkin. En el estado en que Biden ganó por diez puntos porcentuales y que Barack Obama recuperó para los demócratas allá por el año 2008, los sondeos dan una pírrica ventaja de 1,7 puntos a Youngkin, que cuenta con el respaldo de Trump, sobre McAuliffe, que busca de nuevo gobernar el estado tras un primer mandato (2014-2018). El 74 % de lo votantes (1,2 millones de residentes) han optado por el voto anticipado o por correo.

Independientemente de quién logre ganar, la reñida batalla en Virginia deja ya claro que los demócratas en general, y Biden en particular, son mucho menos populares hoy que hace un año. Una victoria del candidato republicano podría volver a poner en juego este estado en las legislativas de medio mandato y dar alas a Trump para intentar un segundo asalto a la Casa Blanca. Una gran derrota demócrata obligará a Biden a virar hacia el centro, una medida que ya antes pusieron en práctica presidentes como Obama y Bill Clinton.

En Nueva Jersey, el gobernador Phil Murphy busca derrotar al republicano Jack Ciattarelli y convertirse en el primer gobernador demócrata reelegido en el Garden State en más de 40 años. Una encuesta de la Universidad de Monmouth da a Murphy, un demócrata moderado de 64 años, una cómoda ventaja de 11 puntos. 

Otras citas electorales

Las otras grandes citas son las elecciones a alcalde en Nueva York, Boston y Mineápolis, donde los votantes, además, decidirán el futuro del asediado Departamento de Policía un año después de las protestas por el asesinato de George Floyd a manos de agentes que se extendieron por EE.UU. bajo el movimiento Black Lives Matter.

El expolicía demócrata Eric Adams es el claro favorito a sustituir a su colega de partido Bill de Blasio y convertirse así en el segundo regidor negro de la Gran Manzana. Pero en esta gran ciudad dominada por los demócratas el republicano Curtis Sliwa, fundador de la patrulla ciudadana Ángeles Guardianes, ha subido siete puntos en los últimos sondeos. El republicano se presentó este martes a votar en el Upper West Side con Gizmo, uno de los 17 gatos con los que convive. A Gizmo se le negó la entrada al lugar de votación, pese al enfado de su dueño. No fue el único altercado. Sliwa se enfrentó a los funcionarios electorales al grito de «¡Arréstenme!» cuando le pidieron que se quitara la chaqueta roja con su nombre por violar las reglas electorales.

Boston por primera vez tendrá a una mujer no blanca al mando de la Alcaldía. Aspiran a ello dos concejalas demócratas: la progresista Michelle Wu, hija de inmigrantes taiwaneses, y la moderada Annissa Essaibi, que se describe como una estadounidense árabe-polaca. En Búfalo, la favorita es la socialista India Walton, que derrotó al alcalde Byron Brown en las primarias demócratas, consiguiendo una sorprendente victoria para la izquierda.