Londres eleva su pulso con la UE con nuevos cambios unilaterales

juan francisco alonso LONDRES / E. LA VOZ

INTERNACIONAL

Autoriza el paso de plantas y vegetales sin controles a Irlanda del Norte

06 mar 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Lejos de aliviarse, la disputa entre el Reino Unido y la UE por el Protocolo del brexit sobre Irlanda del Norte se agrava. Ayer el Gobierno de Boris Johnson decidió aumentar la tensión al anunciar otro cambio unilateral al texto para permitir la venta de plantas vivas desde Inglaterra, Gales y Escocia hacia el Úlster.

Los efectos de la salida del país del bloque comunitario cogieron por sorpresa al sector de la jardinería y la horticultura. ¿La razón? Al seguir Irlanda del Norte en el mercado único y la unión aduanera los productos vivos provenientes del resto del Reino Unido deben ser sometidos a controles fitosanitarios, que estaban complicando los envíos.

Pero Londres no solo ha decidido permitir el comercio libre de plantas vivas con el Úlster, sino también de maquinaria usada, que solo deberá ser lavada, para evitar que tierra de Gran Bretaña termine en la vecina isla.

Desde Downing Street justificaron esta nueva decisión, alegando que es una medida «temporal» que «reconoce la necesidad de garantizar que la bioseguridad de Irlanda no se vea comprometida, mientras se abordan las barreras que impiden que las mercancías ingresen a Irlanda del Norte». La resolución se suma a la extensión del período de gracia que el Reino Unido decidió aprobar el miércoles; y gracias a la cual buena parte de los productos ingleses, escoceses y gales que vayan a la región no tendrán que ser inspeccionados.

Más leña al fuego

Desde el Gobierno norirlandés echaron más leña al fuego y acusaron a la UE de poner en riesgo la paz en la zona. «El protocolo estaba destinado a hacer dos cosas: tenía el propósito de proteger el mercado único y el acuerdo [de paz] de Belfast y, francamente, está haciendo una cosa de manera desproporcionada, al tiempo que daña la otra», afirmó ayer la ministra principal norirlandesa, Arlene Foster, durante una entrevista a la BBC.

«El número de controles entre Gran Bretaña e Irlanda del Norte es tan desproporcionado en relación con el riesgo para el mercado único que se ha rebasado por completo el propósito del protocolo», apuntó la mandataria unionista.

Por su parte, desde Bruselas volvieron a culpar a Londres de los problemas que se han producido en Irlanda del Norte. «No ha hecho los deberes (…) No se preparó», declaró Eric Mamer, portavoz de la Comisión Europea, instancia que se prepara para abrirle al Reino Unido un procedimiento por infracción.