Los indigentes, otro de los objetivos del nuevo sistema migratorio británico

Londres deportará a los extranjeros que duerman en las calles y que rechacen la ayuda que se les ofrezca

La ministra de Interior británica, Pitri Patel
La ministra de Interior británica, Pitri Patel

londres / e. la voz

La indigencia está a un paso de convertirse en un crimen en el Reino Unido, al menos para los que no sean británicos. ¿El motivo? El nuevo sistema migratorio que entrará en vigor el 1 de enero, una vez que el país deje definitivamente la UE, faculta a las autoridades a deportar a los extranjeros que duerman en las calles y que vivan de la mendicidad.

Desde el Home Office (Ministerio del Interior) se están preparando para usar los nuevos poderes y comenzar a expulsar a los sintecho foráneos. Las autoridades estiman que más de una cuarta parte de quienes carecen de hogar y viven a la intemperie nacieron en otros países y que el 22 % de ellos son originarios de alguno de los veintisiete del bloque comunitario, cifras que en Londres llegan al 42 %.

Organizaciones humanitarias y la oposición laborista han calificado la iniciativa de «inmoral». «Los sintecho, sin importar de dónde sean, son síntoma de una crisis», denunciaron desde Shelter, agrupación que se dedica a ayudar a las personas sin hogar.

Por su parte, desde el despacho dirigido por la Priti Patel han asegurado que utilizarán las nuevas facultades como «último recurso» contra aquellas personas que sean indigentes y que de paso cometan algún delito, tal como pedir limosnas «de forma agresiva», o que rechacen un techo o ayuda para volver a su país de origen.

La iniciativa no es original. En el 2016 el Ministerio del Interior ya trató de poner en marcha un plan similar, pero un año después la Justicia británica lo anuló por considerarlo contrario al principio de la libre circulación de personas que rige en la UE.

Cuando a principios de este año Patel presentó su polémico nuevo sistema migratorio, dijo que este buscaba abrir las puertas a los mejores talentos y cerrársela a criminales. Una tesis que reiteró esta semana en la Cámara de los Comunes, cuando afirmó: «Durante mucho tiempo las normas de la UE nos han forzado a permitir que criminales peligrosos, que abusan de nuestros valores y amenazan nuestra forma de vida, estén en nuestras calles».

El nuevo marco legal permite negarle permisos de residencia y trabajo a los extranjeros, incluyendo los comunitarios, condenados a un año de cárcel; y autoriza la expulsión de los ciudadanos de la UE que ya vivan en el Reino Unido antes del brexit y que tras el 1 enero sean declarados culpables de algún delito castigado con más de un año de cárcel.

Sin embargo, parece que los cambios también servirán para atacar realidades incómodas como la indigencia. Las autoridades ya anunciaron que se preparan para desmantelar los campamentos que sintecho han levantado cerca del emblemático Hyde Park, en Londres.

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