Juan Picos: «Las condiciones de Grecia se dan ya en el arco atlántico»

l. gonzález REDACCIÓN / LA VOZ

INTERNACIONAL

Juan Picos, director de la Escola de Forestais de Pontevedra
Juan Picos, director de la Escola de Forestais de Pontevedra UVIGO

El director de la Escola de Forestais de Pontevedra afirma que hay una nueva generación de fuegos salvajes que sobrepasan el incendio forestal tradicional

26 jul 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

El director de la Escola de Enxeñeiros Forestais de Pontevedra, Juan Picos, sostiene que las catástrofes incendiarias que sufre Europa los últimos años son tan virulentas porque forman parte de una nueva generación de fuegos que no se deja resumir en la tradicional idea de incendios forestales.

-¿Por qué son tan pavorosos los incendios de un tiempo a esta parte?

-Lo que estamos viendo en los últimos años, y es palmario en Grecia, es que los incendios han dejado de tener una tipología estrictamente forestal para entrar en la categoría de lo que los americanos llaman «Wild Fires», esto es, fuegos salvajes. Si analizamos lo que pasó en Chile en el 2017, luego en Pedrogao, el octubre pasado aquí en Galicia pero también los últimos años en California, vemos que existe una progresión, como si la apuesta fuese subiendo cada año y cada siniestro que se produce fuese peor que el anterior.

-¿Cómo se puede explicar?

-En primer lugar hay razones climáticas o meteorológicas, situaciones de sequía y vientos potentes o incluso eventos climáticos anómalos como las altas temperaturas que se han producido en Suecia, Finlandia o el Reino Unido estas semanas. Pero esto por si solo no lo explica. Es solo una pata y se necesitan otras dos. Por un lado, se han abandonado las actividades tradicionales agrarias o ganaderas que domesticaban el combustible del monte. En paralelo, nos hemos dedicado a construir buscando más rentabilidad sin una separación clara entre zonas urbanizadas y forestales. De una forma inocente, sin pensar en las consecuencias, incluso hemos llegado a meter los chalés en los pinares para tener mejor sombra. Y, además, en la costa de Grecia, pero también en todo el Mediterráneo, por la presión del turismo, se dan situaciones de mucha ocupación en las cuales las personas ni siquiera conocen bien el entorno. Cuando se conectan esas tres condiciones se producen escaladas o espirales como la de estos días.

-Mencionó antes Galicia. ¿Estamos ya en este escenario?

-Sí, no es exclusivo del Mediterráneo. Esas condiciones se dan ya en el arco atlántico como comprobamos el año pasado en Vigo pero también en el 2016 en la playa de Vilar, en Corrubedo. Son factores que nos van a afectar de la misma manera y que nos obligan a tomar más en serio la planificación.

-¿La situación que describe era una novedad para las autoridades griegas o estaban avisadas?

-Muchos ingenieros compañeros míos de Grecia habían advertido desde los noventa de que todos estos riesgos se veían venir.

-Una novedad es que mucha gente muere cuando trata de huir.

-Sí, las decenas de coches atrapados y calcinados. El instinto no suele ser un buen consejero. La gente tiene que saber qué hacer en estas condiciones. Hay que tomarse el asunto en serio, no solo con mejor planificación urbanística, con mejor gestión forestal y agraria para impedir que los fuegos sean trampas mortales. Además hay que educar. A la gente en Japón se le enseña qué hacer cuando se produce un terremoto porque saber qué hacer puede marcar la diferencia. Es triste que haya gente que se escapa de una casa en la que al final no pasa nada y que muere mientras huye o que personas, presas del pánico, queden embotelladas, sin salidas y complicando el rescate de los demás.

Los 28 respaldan crear una reserva de protección civil para dar apoyo durante catástrofes

Los gobiernos de la Unión Europea respaldaron ayer la propuesta de la Comisión Europea de reforzar el sistema europeo de protección civil para responder mejor ante catástrofes como incendios a través de la creación de una reserva común de medios y equipos con los que asistir a países que se vean sobrepasados.

Bruselas presentó su borrador de normativa en noviembre del año pasado y en él abogó por crear una reserva («rescUE») con medios como aviones de extinción, bombas de agua especiales, equipos de búsqueda y rescate urbano y hospitales de campaña y equipos médicos de emergencia. El actual mecanismo de protección civil de la UE sirve de instrumento de coordinación entre los estados cuando uno de ellos requiere ayuda. Es necesario, primero, que el país afectado pida activar el mecanismo y, después, que el resto de socios responda a la solicitud de ayuda poniendo a disposición equipos y material.

Una vez QUE se apruebe el nuevo sistema, los equipos de la reserva «rescUE» estarán bajo control de los estados miembro que los compren o alquilen, al tiempo que tendrán que estar disponibles para las operaciones de respuesta del mecanismo comunitario de protección civil.