Putin revalida su tándem con Medvédev

Rafael M. Mañueco MOSCÚ / CORRESPONSAL

INTERNACIONAL

EFE | ALEXANDER ZEMLIANICHENKO

El presidente tomó posesión para su cuarto mandato en un fastuoso acto con más de 5.000 invitados en el Kremlin

08 may 2018 . Actualizado a las 07:23 h.

En una solemne y pomposa ceremonia en la fastuosa sala de San Andrés del Kremlin, a la que asistieron más de 5.000 invitados, incluyendo al excanciller alemán Gerhard Schröder y al actor Steven Seagal, el presidente Vladimir Putin tomó ayer posesión para un nuevo mandato de seis años. Obtuvo la victoria en los comicios del pasado 18 de marzo con casi el 77 % de los votos, su mejor resultado.

Tal y como establece la Constitución rusa, el Gobierno dimitió ayer en pleno y el primer paso de Putin en su nueva andadura ha sido presentar a la Duma (Cámara Baja) la candidatura al puesto de primer ministro. Ha resultado ser la de su delfín y compañero de tándem, Dmitri Medvédev, que ha venido dirigiendo ya el Ejecutivo desde el 2012 y fue presidente del país entre el 2008 y el 2012. De manera que todo vuelve a quedar en casa. Medvédev inició ya ayer la ronda de consultas con los distintos grupos parlamentarios y, de momento, el único reticente a apoyarle en la votación que probablemente tenga lugar hoy es el Partido Comunista. Esta circunstancia no evitará que sea hoy ratificado por la Duma, ya que la fracción que encabeza, Rusia Unida, y de la que Putin es el creador y líder carismático, ostenta la mayoría en la Cámara.

El tándem Putin-Medvédev surgió ante la necesidad del primero de mantenerse en el poder tras finalizar su segundo mandato consecutivo en el 2008. La Constitución no permite que una misma persona ocupe la Presidencia más de dos mandatos seguidos. Así que fue Medvédev quien le guardó el sillón mientras Putin se ponía al frente del Ejecutivo. En el 2012, se intercambiaron. Medvédev pudo haber seguido, pero su mentor no se lo permitió. Le demostró así que es muy de fiar. La figura del primer ministro es crucial, ya que, si le pasara algo al jefe del Estado, se haría cargo interinamente del país y tendría que convocar elecciones. Pese a las críticas recibidas desde algunos sectores por su política, Medvédev cuenta con la confianza total de Putin, que ayer prestó juramento como presidente con la mano derecha puesta sobre un ejemplar de la Constitución rusa.