El teniente ultra tenía un manual yihadista para fabricar bombas y otro para resistir una ocupación
13 may 2017 . Actualizado a las 09:39 h.La ministra alemana de Defensa, Ursula von der Leyen, ya se ha puesto manos a la obra y ha empezado a reeducar a sus soldados prohibiendo partes del cancionero oficial de la Bundeswehr. Clásicos como Panzerlied (canción de los tanques), que fueron acuñados por los batallones nazis durante la Segunda Guerra Mundial, tienen los días contados. «Algunos fragmentos no se corresponden con nuestros valores actuales», alegaba ayer un portavoz al grupo de medios Redaktionsnetzwerk Deutschland. Es el primer paso adoptado por Ursula von der Leyen para cumplir su objetivo de reformar las normas y principios de las Fuerzas Armadas del país, tras la trama ultraderechista revelada a raíz de la detención de varios soldados que planeaban atentar contra políticos para responsabilizar a los refugiados.
El primero de ellos fue el teniente Franco A., que se había hecho pasar por un refugiado sirio demandante de asilo, y que, según informaba ayer Der Spiegel, disponía de un manual para fabricar bombas, lo que confirma sus planes para perpetrar un atentado. La Fiscalía General, responsable de la investigación, halló entre sus objetos personales un disco duro que contenía el llamado Manual de explosivos de los muyahidines, ampliamente difundido por los islamistas durante la década de los noventa.
Asimismo, el semanario indicó que se encontró Der totale Widerstand (La resistencia total), un libro adquirido en Suiza y prohibido en Alemania que circula entre miembros de la extrema derecha y que describe métodos de resistencia contra una ocupación armada. Los documentos incautados revelan una imagen de las convicciones del militar, como la idea de que la violencia no es una última opción, sino un medio útil. Se cree que tanto él como los otros dos detenidos robaban armas en los cuarteles del Ejército, que están siendo registrados a contrarreloj.
El caso del teniente ultraderechista ha puesto contra las cuerdas a la conservadora Von der Leyen, que prometió reformar las estructuras de la cúpula militar.