Las estrellas de Grillo se apagan en Roma

La alcaldesa Virginia Raggi sucumbe a los conflictos de poder entre miembros del movimiento populista

La alcaldesa de Roma, Virginia Riggi.
La alcaldesa de Roma, Virginia Riggi.

roma / corresponsal

Las 5 estrellas del Movimiento de Beppe Grillo parecen apagarse tras la crisis que se vive en la alcaldía de Roma donde, a los dos meses y medio de la llegada de Virginia Raggi, se ha desatado una tormenta interna por la elección de algunos de sus colaboradores y se suceden las dimisiones en el equipo de gobierno.

Tras una difícil, lenta y discutida selección de sus colaboradores, en la que las corrientes del movimiento condicionaron las decisiones de Raggi, la bomba estalló el pasado 31 de agosto cuando cinco dimisiones pusieron en aprietos a la alcaldesa. Al abandono del concejal de Economía, Marcello Minemma y de la jefa del gabinete, Carla Romana Raineri, siguieron en cadena las dimisiones de los altos cargos de las empresas de transportes, (Atac), y de recogida de basuras, (Ama).

La razón del abandono está en el enorme poder acumulado por Raffaele Marra, vicejefe del gabinete de la alcaldesa. Su elección no fue bien acogida por las bases del Movimiento 5 Estrellas a causa de su estrecha colaboración en el pasado con el ex alcalde de derechas, Gianni Alemanno, pero Raggi terminó saliéndose con la suya y lo mantuvo a su lado. Marra ha sido acusado de ser quien toma todas las decisiones junto al jefe de la secretaría, Salvatore Romeo, lo que causó el enfado de Raineri, la jefa del gabinete, ya no muy bien vista por su elevado sueldo y que terminó presentando su dimisión.

Al mismo tiempo, Raggi se ha tenido que enfrentar a otra desafortunada elección, la de la concejala de Medio Ambiente, Paola Muraro, antigua asesora de la empresa municipal de basuras. Tras haberlo negado durante semanas, el martes reconoció que desde julio está siendo investigada por presuntas irregularidades en su cargo de asesora. La pregunta es si la alcaldesa lo sabía y, sobre todo, si también había sido informado Luigi Di Maio, el parlamentario al que todos dan como futuro aspirante del partido a la jefatura del Gobierno y mentor de Raggi.

Dentro del M5E se están afilando los cuchillos. Es el momento de la venganza para los que no han digerido el creciente protagonismo de Di Maio y la entrada en puestos clave del ayuntamiento romano de tanta gente externa al movimiento. Las bases piden una vuelta al espíritu del origen y por este motivo Beppe Grillo ha tenido que ir a Roma a poner orden en un asunto que ha dañado la imagen del M5E en la capital. Su ultimátum parece empezar a funcionar y ya ayer Raggi anunció que Marra será «recolocado». El que sale más tocado del escándalo es Di Maio, acusado de haber protegido demasiado a Raggi y no haber sabido frenar a tiempo el conflicto.

Los romanos, defraudados dos meses después

Los romanos que esperaban que la ciudad cambiase su lento declive con la llegada de Virginia Raggi y el M5E, se sienten defraudados y hoy son muchos los que confiesan que no volverían a votarla. Dos meses no son mucho y no se pueden hacer milagros pero, aparte de haber limpiado un poco la basura que invadía las calles, todo sigue igual en Roma: los autobuses siguen funcionando mal y llegan con retraso, las calles están llenas de baches y los parques abandonados. Con la vuelta de las vacaciones, las cosas empeorarán si no se toman las riendas.

En esta situación no es de extrañar que los romanos sean, detrás de los atenienses, los menos satisfechos de Europa con su ciudad. La polémica que ha acompañado la elección del equipo de gobierno de Raggi ha frenado la toma de importantes decisiones como la posible candidatura de Roma a las Olimpiadas de 2024, y está poniendo en entredicho la capacidad del Movimiento de gobernar y de ser una verdadera alternativa a los partidos tradicionales.

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