La UE premia a Ankara con un paso más hacia la adhesión

Cristina Porteiro
Cristina Porteiro BRUSELAS / CORRESPONSAL

INTERNACIONAL

El ministro de Exteriores turco, Mevlut Cavusoglu; el ministro para la UE turco, Omer Celik; el ministro de Exteriores holandés, Bert Koender, y el comisario europeo para la Ampliación, Johannes Hahn, tras concluir la conferencia intergubernamental de adhesión UE-Turquía en Bruselas
El ministro de Exteriores turco, Mevlut Cavusoglu; el ministro para la UE turco, Omer Celik; el ministro de Exteriores holandés, Bert Koender, y el comisario europeo para la Ampliación, Johannes Hahn, tras concluir la conferencia intergubernamental de adhesión UE-Turquía en Bruselas OLIVIER HOSLET | EFE

Mientras Turquía siga frenando la llegada de refugiados, la UE se compromete a acelerar el proceso

01 jul 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Turquía está un paso más cerca de su adhesión a la Unión Europea. El proceso, abierto en el 2005, hibernó durante 10 años hasta el estallido de la crisis de refugiados. Ayer despertó del letargo, pero no se esperan más avances.

Los líderes de los 28 decidieron tender la mano a Ankara y abrir un capítulo más en el proceso de negociación. Se trata del número 33 y concierne a las obligaciones financieras y presupuestarias que deberá asumir el país cuando consiga el estatus de nuevo miembro de la UE. El paso es una concesión perfectamente medida que llega dos días después de los atentados en el aeropuerto de Estambul y una semana después del brexit. Nadie en Bruselas ni en Londres quería inyectar gasolina a los euroescépticos tomando la decisión en plena campaña. 

Unos quieren salir y otros quieren entrar. Bruselas dejó claro que no habrá nuevas incorporaciones hasta el 2019 como muy pronto, pero la urgencia por poner coto a los flujos migratorios en el Mediterráneo oriental ha servido de catalizador para que la UE meta una marcha más en las negociaciones de ingreso. 

El Gobierno turco no tuvo que hacer demasiados méritos. Se nutrió de la desesperación e ineficacia europea para erigirse como guardián fronterizo. Mientras siga frenando la llegada de refugiados, la UE se compromete a acelerar el proceso de adhesión y liberalización de visados. Los migrantes que alcanzan Europa por vía turca no llegan a los 50 diarios. 

Freno a nuevos socios

Bruselas agradece así los esfuerzos, pero es consciente de que el proceso va a llegar a un punto muerto más pronto que tarde. El terremoto que deja el brexit y el auge del populismo en la UE obliga a frenar cualquier nueva adhesión. A la incertidumbre política se le suma la reticencia de la UE a liberalizar los visados turcos. Ankara no cumple con los 72 criterios necesarios. La Comisión Europea exige al presidente Erdogan que acceda a reformar la legislación antiterrorista turca que equipara a los críticos y opositores con yihadistas. «La lucha antiterrorista tiene que hacerse dentro de los límites marcados por el Estado de derecho», recordó el comisario de Vecindad, Johannes Hahn. «No podemos hacer ningún cambio», respondió el Gobierno turco. La jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, instó a Ankara a respetar «los más altos estándares»  democráticos, a resolver la disputa abierta con Chipre y avanzar en el proceso de paz kurdo.