Francia se prepara para más ataques

El Gobierno, que no decretaba el estado de emergencia desde la guerra de Argelia, aumenta el despliegue de militares a 31.000 y autoriza a los agentes fuera de servicio a ir armados


Redacción / La Voz

Francia está en guerra y atacará al enemigo Estado Islámico para destruirlo en Francia, en Europa, en Siria y en Irak, dijo anoche el primer ministro Manuel Valls. Añadió que la respuesta francesa será «del mismo nivel que el ataque» y advirtió que el país debe estar preparado para «otras réplicas» terroristas. «Lo que ocurrió ayer es un acto de guerra cometido por Estado Islámico, organizado desde el exterior y con complicidades internas que establecerá la investigación; Francia será implacable», había asegurado horas antes un François Hollande con semblante especialmente serio tras reunir al Consejo de Defensa.

Horas antes, el Estado Islámico reivindicó los atentados que el viernes sacudieron seis enclaves de París, donde causaron al menos 129 muertos, entre ellos un español, un portugués y dos belgas, y 352 heridos, muchos de ellos en estado crítico y de una decena de nacionalidades, entre ellas española, estadounidense, portuguesa y brasileña. Además de reivindicar los atentados «en la capital de la prostitución y el vicio», el Estado Islámico amenazó con más ataques a Francia y sus aliados en represalia por la intervención en Siria. En su comunicado, explica que los del viernes los cometieron ocho milicianos (Francia habla de siete) con cinturones explosivos y armas automáticas.

Tras reunirse con los principales ministros de su Gobierno, el presidente francés denunció un «acto de barbarie absoluta» e indicó que «se toman todas las medidas para garantizar la seguridad de los ciudadanos en el marco del estado de emergencia» decretado durante la noche del viernes, por primera vez desde la guerra de Argelia en 1961. Y es que se trata de los primeros ataques coordinados del EI en el mundo occidental y los más mortíferos en Europa desde los atentados de Madrid en el 2004.

«Las Fuerzas de Seguridad interior y el Ejército están movilizados al más alto nivel de sus posibilidades», ya patrullan las calles y «todos los dispositivos de seguridad han sido reforzados», incluso en las instituciones galas en el extranjero, afirmó Hollande antes de anunciar tres días de luto nacional. En la capital francesa, mil militares y 320 gendarmes se sumaron a los 30.000 que vigilan zonas sensibles desde los atentados de enero. Los agentes fueron autorizados a ir armados aunque no estén de servicio.

Toque de queda

El Gobierno francés aclaró que el estado de emergencia autoriza a los gobernadores de las regiones a decretar el toque de queda si consideran que hay riesgo para el orden público, decidir el cierre de locales de ocio y suspender las manifestaciones. En París y en los departamentos limítrofes se clausuraron hipódromos, cines, museos y parques como Disneyland hasta el jueves, y en el resto de la región, hasta mañana. En cuanto a las fronteras y al cierre del espacio Schengen, los 61 principales pasos internacionales del país «son objeto de controles estrictos», mientras que se han adoptado medidas especiales en otros menores, así como en puertos y aeropuertos.

Hollande también anunció que Francia guardará mañana un minuto de silencio por las víctimas y que él comparecerá ante el Parlamento reunido en el Congreso de Versalles, cerca de París, «para unir a la nación en este trance», un encuentro considerado extraordinario en el país. «Lo que defendemos es nuestra patria, pero también mucho más, son los valores de humanidad», dijo antes de pedir a sus compatriotas «unidad» y «sangre fría».

Y si ayer Hollande recibió a su homólogo tunecino, Beji Caid Essebsi, pese a que no figuraba en su agenda, para hoy ha convocado al líder de la oposición, Nicolas Sarkozy, y a otros partidos.

Desde todo el mundo llegaron al Elíseo ofertas de colaboración. Los países europeos y EE.?UU. convocaron sus consejos de seguridad. Muchos elevaron el nivel de alerta y reforzaron los controles, entre ellos, Holanda, Bélgica e Italia. El túnel de Bielsa-Aragnouet, en el Pirineo, fue cerrado hasta las seis de esta mañana, mientras en la Junquera se reforzó la seguridad. En el aeropuerto londinense de Gatwick, un francés fue detenido tras serle localizada un arma y la terminal norte, evacuada. Y en Ámsterdam (Holanda), un avión con destino París fue desalojado por una amenaza.

Los líderes más poderosos del mundo, entre ellos Obama, se reunirán hoy en el G20, en Turquía, donde estudiarán la lucha antiterrorista. De momento, el único que ha cancelado su asistencia es Hollande. En cambio, Francia mantiene para el día 30 la cumbre del cambio climático, aunque con «medidas de seguridad reforzadas», pues asistirán más de cien jefes de Estado y de Gobierno.

Uno o dos terroristas pudieron haber entrado a Grecia como refugiados sirios

Dos de los atacantes de París pudieron entrar en Grecia como refugiados sirios desde Turquía. «El dueño del pasaporte hallado en uno de los escenarios del crimen había sido registrado el 3 de octubre del 2015 [como refugiado] en la isla de Leros conforme a las normas de la UE», aseguró el Gobierno griego. La autenticidad del pasaporte aún no fue verificada ni tampoco que su dueño fuese quien lo llevaba. Las autoridades francesas pidieron verificar las huellas de los dos.

El fiscal general galo, François Molins, explicó ayer que los terroristas actuaron en tres comandos bien organizados y que aludieron a Siria e Irak, algunos en francés. Los siete usaron Kalashnikov y «dispositivos explosivos idénticos, pretendiendo hacer el máximo de víctimas, y compuestos de TATP», un explosivo muy volátil ya usado por el terrorista del zapato en el 2001 en Londres. El uso de cinturones explosivos es inédito y de ello se deduce que contaron con un artificiero. Uno de los agresores en Bataclan ya fue identificado por las huellas extraídas de uno de sus dedos seccionados. Nacido en 1985 en Essone, a 35 kilómetros al sur de París, fue condenado ocho veces entre el 2004 y el 2010. Estaba fichado por sus vínculos terroristas.

En un control de la frontera belga, fueron detenidos tres sospechosos, -al menos uno estuvo el viernes en París- y se registraron sus domicilios en Molenbeek (Bruselas). Testigos de la sala Bataclan alertaron de un coche con matrícula belga y en él había resguardos de aparcamientos en Molenbeek. Uno de los apresados es el francés que alquiló el Polo gris en el que llegaron a la discoteca. Los agentes identificaron también un Seat negro.

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