La carrera entre EE.UU. y la UE por el acercamiento a Cuba ha comenzado

A. GROSBOIS LA HABANA / AFP

INTERNACIONAL

«Avances importantes» en la tercera ronda, según el delegado europeo

07 mar 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Estados Unidos y la Unión Europea parecen rivales en sus procesos de acercamiento a Cuba, pero sus esfuerzos conjuntos podrían servir para que el régimen comunista de la isla empiece a hacer concesiones en derechos humanos.

Para la UE la idea es normalizar los lazos con la isla con el fin de alentar a La Habana a emprender reformas en el campo de los derechos humanos. Hace dos meses y medio, Washington hizo lo mismo que los Veintiocho, al anunciar un acercamiento histórico con Cuba después de más de medio siglo de desconfianza.

Al reconocer el fracaso de una política que «no ha funcionado», Barack Obama buscó un nuevo método para intentar impulsar los derechos civiles y políticos en la isla. En enero, la UE saludó este «histórico giro», pero ciertas voces, entre ellas la de España, demandaron una aceleración del proceso de negociaciones del bloque con La Habana, para no perder terreno frente a Washington en materia comercial. «Es evidente que los europeos ven a EE.UU. como un aliado, pero también como un competidor en términos de inversiones e intercambio comercial con Cuba. Hay un interés político, pero también claramente económico», dice Peter Schechter, del centro de estudios estadounidense Atlantic Council.

Por ahora los europeos parecen llevar ventaja en el calendario, pues se involucraron antes en la normalización (abril del 2014) y los puntos de discordia son muchos menos. Aunque los estadounidenses están en vías de restablecer las embajadas en abril, el levantamiento del embargo económico y las compensaciones por los bienes nacionalizados por Fidel Castro están todavía lejos de ser resueltos. Aun así, Obama anunció una flexibilización de las exportaciones a Cuba en materia de telecomunicaciones e Internet y medidas que favorecerán al pequeño sector privado.

Avances en la tercera ronda

Un responsable del Departamento de Estado dice no ver ningún inconveniente en que haya negociaciones paralelas: «Nuestra nueva política hacia Cuba ampliará las posibilidades de trabajar con la UE y otros socios globales para devolver el poder al pueblo cubano».

Al término de la tercera ronda de conversaciones el jueves en La Habana, el jefe de los negociadores europeos, Christian Leffler, afirmó que no hay competencia entre la UE y EE.UU. El deshielo entre la isla y su vecino del norte incluso «disipa una nube que había estado pendiendo sobre la región y abre nuevas posibilidades», afirma.

Leffler confirmó que la tercera reunión se cerró con «pasos importantes y avances» en cooperación, pues se logró «un mejor entendimiento de las posiciones, sensibilidades, ambiciones de ambas partes» de cara al próximo encuentro, que, sin embargo, aún no tiene fecha, según Colpisa. Respecto a los derechos humanos Leffler, dijo: «Hablamos de eso. Son temas sensibles. No quiere decir que sea sensible hablar de ellos. Lo sensible son las interpretaciones, la manera de implementar instrumentos internacionales [...] que tocan a la autonomía de las estructuras nacionales».