Condenados a cadena perpetua los líderes vivos de los jemeres rojos

Formaron parte de la organización maoísta que oprimió Camboya entre 1975 y 1979 y que causó 1,7 millones de muertes


El tribunal de Phnom Penh, apadrinado por la ONU, condenó este jueves a cadena perpetua a los dos máximos dirigentes todavía vivos del régimen de los jemeres rojos. La UE ha celebrado la condena a cadena perpetua a dos de los líderes más destacados de los Jemeres Rojos, el «hermano número dos» Nuon Chea y el expresidente de la Kampuchea Democrática Khieu Samphan, porque se trata de «un paso importante en la lucha global contra la impunidad». «Demuestra que cualquier líder político puede responder por sus actos, incluso décadas después de haberlas cometido», ha subrayado la Alta Representante de Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, Catherine Ashton, en un comunicado emitido por su portavoz.

El juicio de los jemeres rojos

El movimiento revolucionario de los jemeres rojos tomó el poder en Camboya el 17 de abril de 1975. Su máximo líder, Pol Pot, quería construir una sociedad utópica inspirada en el marxismo. Para ello suprimió la religión, las escuelas, la moneda, vació las ciudades de sus habitantes y construyó granjas colectivas. El régimen se caracterizó por su paranoia y multiplicó las purgas para luchar contra los «complots».

En cuatro años en el poder, entre 1975 y 1979, los jemeres rojos provocaron la muerte de cerca de dos millones de personas -una cuarta parte de la población del país- víctimas del agotamiento, las enfermedades, las torturas y las ejecuciones. El 7 de enero de 1979 Vietam, con la ayuda de desertores del régimen, entre ellos Hun Sen, el actual primer ministro, expulsó a los jemeres del poder. Con la ayuda de Pekín y el consentimiento de Estados Unidos, el movimiento se convirtió entonces en una guerrilla que estuvo activa hasta finales de los años 1990. Para juzgar a los responsables del régimen, Camboya y la ONU acordaron en 2003 la creación de salas especiales en los tribunales camboyanos, que se establecieron en 2006. Estas salas trabajan en varias lenguas (camboyano, inglés y francés), mezclan el derecho internacional y camboyano así como las culturas jurídicas francesa y anglosajona.

El tribunal tiene el mandato de juzgar a los máximos responsables por los crímenes cometidos entre 1975 y 1979 y excluye la pena de muerte así como la posibilidad de compensar económicamente a las víctimas. A pesar de que se financia principalmente con dinero del extranjero, el tribunal sufre la falta de recursos y ha sido criticado por su lentitud y su injerencia en asuntos internos del gobierno camboyano.

El primer acusado fue Kaing Guek Eav, apodado Douch, antiguo jefe de la prisión Phnom Penh S-21 donde 15.000 personas fueron torturadas. En 2012 fue condenado a cadena perpetua en un juicio de apelación.

En 2011 empezó el juicio por crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad y genocidio de cuatro personas: Nuon Chea, el número dos e ideólogo del régimen; Khieu Samphan, el jefe del Estado jemer; Ieng Sary, el ministro de Relaciones Exteriores y su esposa Ieng Thirith, ministra de Relaciones Sociales. Pero Ieng Sary murió en 2013, a los 87 años, y su esposa fue declarada incapaz para ser juzgada.

El juicio fue dividido en varios procesos más pequeños para acelerar los trámites y asegurarse que hubiera veredictos antes de la muerte de los acusados.

La condena de este jueves se refería en particular a las evacuaciones forzadas que en pocos días obligaron a cerca de dos millones de personas a abandonar la capital, Phnom Penh.

El segundo juicio a Nuon Chea y Khieu Samphan empezó en julio y abarca acusaciones de genocidio referidas únicamente a los vietnamitas y a la minoría musulmana cham. Por su parte, Pol Pot, el líder de los jemeres, murió en 1998 a los 73 años.

Ta Mok, comandante del sur de Camboya apodado «El Carnicero», fue detenido en 1999 para ser juzgado pero murió en 2006, a los 80 años. Los miles de responsables intermedios del régimen no serán procesados porque el tribunal sólo tiene mandato para juzgar a sus máximos responsables.

Los dos condenados

Khieu Samphan y Nuon Chea, pertenecientes a la organización maoísta, son responsables de que el Jemer Rojo vaciase las ciudades, clausurase los colegios, los tribunales de justicia y los mercados, aboliese el dinero y la propiedad privada, prohibiese las prácticas religiosas y obligase a la población a trabajar en el campo para producir alimentos.

Khieu Samphan pergeñó la política agraria, no en vano se doctoró de Ciencias Económicas en París en 1959 con una tesis anticapitalista mientras que Nuon Chea controló la línea política de los jemeres rojos desde que le nombraron en 1960 subsecretario del comité central del Partido Comunista de Kampuchea, el nombre oficial del Jemer Rojo.

Ambos son también, para el tribunal internacional que juzga a los antiguos mandos del Jemer Rojo, responsables por sus «actos u omisión» de planear, instigar, ordenar, asistir o inducir a crímenes contra la humanidad, que incluyen asesinato, exterminio, esclavitud, deportación y encarcelamiento. Lo son así mismo de genocidio contra las comunidades vietnamita y cham, y de violar la Convención de Ginebra de 1949.

Khieu Samphan y Nuon Chea comparten la condición de ser los únicos antiguos jefes del Jemer Rojo que permanecen con vida y con la salud suficiente para seguir su juicio. Ambos son vecinos de celda, como lo fueron en las modestas casas que habitaban en las afueras de Palin, el antiguo feudo del Jemer Rojo del oeste de Camboya, cuando se entregaron al Gobierno en 1998 a cambio de un perdón que acabó en papel mojado. Samphan acabó con los años por ser la voz intelectual, portavoz y representante oficial del Jemer Rojo, mientras seguía con lealtad al jefe histórico de la organización extremista, Pol Pot. Sin embargo, sustituyó de forma nominal a Pol Pot en la jefatura del Jemer Rojo en 1985, y participó en las negociaciones de paz auspiciadas por la ONU y que alumbraron los Acuerdos de París de 1991, de los que terminarían por renegar.

Nuon Chea nació en el seno de una familia de origen chino el 7 de julio de 1926 en la aldea de Voat Kor, en la provincia de Battambang, según los datos del tribunal internacional, aunque otros documentos remontan su nacimiento a 1923.

A diferencia de Khieu Samphan, Pol Pot, Ieng Sary o Ieng Thirith, no cursó estudios universitarios en París, sino en Bangkok, donde camufló su nombre de pila, Long Bunrout, bajo el seudónimo Nuon Chea para eludir arresto por militar en el ilegal Partido Comunista de Tailandia. De regresó a Phnom Penh, prosiguió su militancia comunista para ser elegido en 1960 vicesecretario del comité central del Partido Comunista de Kampuchea. Según el tribunal internacional, Nuon Chea también perteneció al comité permanente del Jemer Rojo, presidió el Parlamento y, posiblemente, participó en el comité militar.

Según algunos historiadores, Nuon Chea desde esos cargos dirigió la red de prisiones y mantuvo contacto directo con los principales responsables de las purgas: Pol Pot y el ministro de Defensa, Son Sen, ejecutado por el «hermano número uno» en 1997. «Lo decidíamos todo Pol Pot y yo. Estábamos siempre de acuerdo en todo», confesó Nuon Chea, el «hermano número dos», en el documental «Enemies of the people» (2009).

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