Termina con alta participación el referendo sobre la gran coalición

Úrsula Moreno BERLÍN / CORRESPONSAL

INTERNACIONAL

La dirección del SPD y la canciller esperan un voto afirmativo

13 dic 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Alemania volverá a vivir mañana una jornada electoral, con tanta o más repercusión que la del pasado 22 de septiembre. A mediodía se dará a conocer el resultado del referendo realizado entre 474.820 afiliados del Partido Socialdemócrata. Los militantes, entre los que hay menores de edad, han tenido una semana para aprobar o rechazar por correo el pacto de coalición que los tres partidos, la CDU de Angela Merkel, la CSU de Horst Seehofer y su propio partido, SPD, sellaron a finales de noviembre.

El plazo para votar terminó ayer a medianoche y, a diferencia de las generales, aquí no hay sondeos que valgan. Los que se han difundido revelan que el país confía en que las bases dirán que sí a cuatro años de gran coalición bajo las órdenes de Merkel, aún a sabiendas de los ardores de estómago que les provoca recordar el gobierno en el que ya participaron entre 2005 y 2009 y que les deparó el peor resultado electoral de su historia.

Sin embargo, la mayoría sabe que no tienen otra alternativa. Si finalmente sale el no, entonces todo apunta a elecciones anticipadas, y es de esperar que el electorado castigará al partido responsable de las mismas. Si la CDU de Merkel rozó con un 41,5% la mayoría absoluta, esta vez podría lograrla y el SPD muy probablemente quedarse por debajo del 25%.

La dirección socialdemócrata ha defendido a capa y espada las 185 páginas que serán la hoja de ruta para los próximos cuatro años y que ya recibió el beneplácito de la CDU hace dos días pese a las resistencias de algunos sectores. En conferencias con sus bases a lo largo y ancho del país, los jefes socialdemócratas han peleado para convencer de que hay mucho del SPD en el contrato de gobierno. Uno de sus artífices, Sigmar Gabriel, cree que sus partidarios no le defraudarán.

El resultado de este experimento sin precedentes en Alemania no se conocerá hasta el sábado. La participación ha sido alta (más de 300.000 afiliados habrían votado ya hasta el miércoles) pero se cuenta con que un alto porcentaje de votos, cerca del 10%, no serían válidos. En la mayoría de los casos faltaría la declaración jurada que permite confirmar la identidad del votante. Y es que la elección se ha realizado por correo. En una sala en Berlín, alquilada especialmente para ese fin, 400 voluntarios del partido y dos máquinas que abrirán hasta 40.000 sobres por hora, procederán al recuento bajo estrictas medidas de seguridad y supervisión notarial.

La canciller calificó de «muy positiva» la alta participación de la militancia socialdemócrata en la consulta, que le ha costado al SPD casi el doble del millón de euros inicialmente presupuestado. Además de muchas noches sin dormir.

Otro milagro que solo tiene cabida en Alemania: el hecho de que no hayan trascendido nombres acerca del futuro gabinete. Los tres partidos acordaron no hacer público el reparto de las 14 futuras carteras hasta conocerse el resultado de la consulta. Si todo funciona «a la alemana» y no hay sorpresas, entonces el martes la canciller Merkel jurará su cargo y acto seguido sus ministros. Casi tres meses después de las generales.