Las tormentas causaron decenas de muertos y 1,2 millones de damnificados
19 sep 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Brigadas del Ejército y equipos con maquinaria pesada trabajaban ayer a marchas forzadas en México para retirar toneladas de piedras y tierra que bloquearon las carreteras, túneles y caminos rurales, después de la inusual combinación de la tormenta Manuel, procedente del Pacífico, y el huracán Ingrid desde la costa del Atlántico. Ambos fenómenos dejaron a su paso el fin de semana al menos 57 muertos.
El principal centro turístico de la costa Pacífica, Acapulco, se encuentra casi incomunicado y las autoridades esperaban rehabilitar hoy la autopista que une la ciudad con la capital del país. Este bloqueo ha dificultado la llegada de ayuda humanitaria y provisiones, por lo que los ciudadanos se vieron obligados a saquear supermercados.
En el aeropuerto de Acapulco, que llevaba cerrado desde el lunes por la mañana, se comenzó a evacuar el martes en vuelos comerciales y militares a los 40.000 turistas que se encontraban en la ciudad. Los vuelos salen directamente de las pistas de aterrizaje del aeródromo, donde no están operativas las torres de control y la terminal de pasajeros se encuentra completamente inundada.
Además de las personas afectadas en Acapulco, la principal ciudad del estado de Guerrero, hay decenas de comunidades aisladas y desesperadas por recibir asistencia en áreas montañosas en las que hubo derrumbes o desbordamiento de ríos.
Guerrero, con cerca de 238.000 habitantes damnificados, fue el estado más golpeado por las lluvias torrenciales, que han afectado a un 80 % del territorio mexicano. Además de otras zonas también resultaron afectados los estados de Veracruz y Tamaulipas, en la costa del Golfo mexicano, sumando un total de 1,2 millones de damnificados en el país.
Solidaridad política
La Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción ha estimado que los daños en carreteras y caminos del país podrían superar los 2.138 millones de euros. Los 500 diputados del Congreso donarán cinco días de su salario a los damnificados por las lluvias, mientras que los líderes de cada grupo parlamentario donarán 15 días de su sueldo. Así mismo, el Partido Acción Nacional informó de que la aportación de sus congresistas también será de medio mes.
México fue azotado por las dos costas por primera vez desde 1958 y las autoridades calificaron los efectos de los dos ciclones como históricos. El estado de emergencia prosigue en buena parte del país, ya que Manuel se volvió a convertir ayer en una depresión tropical con el pronóstico de fortalecerse frente a la península de Baja California y dirigirse al centro turístico de Los Cabos.