Redes sociales y mensajes de teléfono sirven para localizar alimentos, medicinas y repuestos de coche que escasean
10 ene 2013 . Actualizado a las 09:51 h.Acostumbrados a niveles crónicos de escasez, los venezolanos arrancaron en el 2013 con una vuelta de tuerca que les complica la vida cotidiana. Alimentos, medicamentos, repuestos para coches? todo lo que depende del exterior comienza a faltar a niveles importantes, mientras el precio oficial del dólar, controlado desde hace once años, es poco menos que una ficción.
En el mercado negro, el precio del dólar, cuya divulgación está prohibida, alcanza cinco veces la tasa de 4,30 bolívares. Y con el presidente del país, Hugo Chávez, enfermo la perspectiva no es que la economía se recupere, sino todo lo contrario.
Una devaluación que bajaría presión sobre las divisas y la atribulada economía venezolana se esperaba para este mes, pero ha sido diferida, según fuentes del Gobierno. El país tuvo una inflación de aproximadamente un 22 % en el 2012 (la cifra oficial no ha sido divulgada), pero en todo caso, una de las más altas del mundo; la industria local ha sido golpeada por una mezcla de sobrevaluación de la moneda, hostigamiento y expropiaciones por parte del Estado, y la infraestructura del país, desde puertos hasta autopistas y electricidad, ha sufrido un constante deterioro en los últimos años.
Como consecuencia, los ciudadanos se las ven y se las desean para conseguir los bienes básicos. Las redes sociales y los mensajes de telefonía móvil van y vienen con información. Objetivos de las amas de casa son el arroz, el aceite comestible, la harina de maíz, para hacer las llamadas arepas; el café; el azúcar; la leche en polvo; y la harina de trigo. Además, los medicamentos para la hipertensión, diabetes, asma y antigripales; y productos como el papel higiénico.
Carne, pollo y pescado
Salvo en este último producto, Venezuela ha pasado de ser autosuficiente e incluso exportador a ser importador neto de sus socios latinoamericanos. En carne de res, pollo y pescado ha pasado de cubrir todas sus necesidades a depender de las importaciones hasta para la mitad del consumo.
Hasta ahora, Venezuela había podido pagar esas importaciones gracias a los elevados precios del petróleo, el principal producto de exportación.
Sin embargo, la capacidad decreciente de la producción, el incremento del consumo interno de gasolina (llenar el tanque de un coche cuesta menos de un euro a cambio oficial) y los envíos de petróleo barato y con plazos ventajosos a los países amigos han mermado las arcas del país. Las reservas líquidas ascienden a menos de un millardo de dólares y la deuda externa se ha elevado de 20 a 100.000 millones de dólares, con pagos importantes de compromisos este año y el que viene, por casi 15.000 millones de dólares cada ejercicio. Así las cosas, los empresarios esperaban una flexibilización de los controles y en la entrega de dólares.
Dólares no, dolores
Esas ilusiones fueron atajadas en diciembre por Nicolás Maduro, mandatario ante la ausencia de Hugo Chávez, convaleciente en Cuba: «Los empresarios creen que les vamos a dar dólares. Lo que les vamos a dar es dolores», afirmó; y el año ha comenzado con una ola de expropiaciones y fiscalizaciones.
crisis en venezuela las consecuencias económicas