David Cameron afronta un congreso fracturado

Gabriel Fraga LONDRES / E. LA VOZ

INTERNACIONAL

Los «tories» más euroescépticos exigen al primer ministro que negocie con Bruselas la repatriación de poderes

09 oct 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

El congreso anual del Partido Conservador tiene lugar en un momento particularmente delicado para David Cameron. Ya no solo se trata de que las encuestas den a la oposición diez puntos de ventaja, o que las relaciones con sus compañeros de Gobierno, los liberal demócratas, sean nefastas. El principal problema del primer ministro británico pasa por recuperar la confianza de su partido, que exige una inminente reforma de los acuerdos con la UE.

Si bien Bruselas apunta a una mayor unión política y fiscal como remedio ante los problemas de la UE, en el Reino Unido creen que es momento de buscar alternativas a los planes de los vecinos europeos. «Los países de la zona euro no tienen más remedio que dirigir sus esfuerzos hacía una mayor integración, situación que otros países, como el Reino Unido, pueden aprovechar para modificar su posición en el grupo», reconocía Cameron en una entrevista al diario Folha de São Paulo.

Cómo permanecer dentro de la Unión sin comprometerse a los próximos tratados será probablemente uno de los mayores desafíos diplomáticos a los que se enfrenta el primer ministro en los próximos días. Las principales áreas de conflicto entre Londres y Bruselas a día de hoy son justicia, inmigración, agricultura, pesca y, obviamente, participación presupuestaria.

La diputada y líder del movimiento Fresh Start Project, Andrea Leadsom, aseguraba hace unos días que, para salir de la recesión económica, el Reino Unido debe «levantar las anclas en Europa y reforzar las relaciones comerciales con países emergentes como China». Este es uno de los grupos de presión a los que se enfrenta Cameron.

Referendo

Si bien solo una minoría de diputados ultraconservadores optaría por salir hoy mismo de la Unión, la principales fuerzas políticas del país reconocen que es momento de revisar los acuerdos con la UE. «Europa es buena para el Reino Unido», afirma el experto en política internacional y profesor de la City University of London, Roger Tooze. «Sin embargo, a día de hoy, la UE atraviesa serios problemas y es necesario cambiar muchas cosas», añade.

El referendo parece inevitable y estará en el programa de todos los partidos en las próximas elecciones. «Lo ideal sería que Gran Bretaña permaneciese en Europa», aseguraba Jim Murphy, portavoz laborista durante el congreso de su partido. «Sin embargo los británicos deberían poder decidir si quieren salir o permanecer en la UE a través de un referendo», concluía.

Se avecinan tiempos difíciles para Cameron y Europa será una de los grandes temas de conflicto. Su intervención mañana en el cierre del congreso será escrutada no solo por la oposición y sus socios sino también por sus colegas tories. En noviembre la UE presentará los presupuestos para el 2013-2020 y, según el Cameron, «es posible que utilice su derecho a veto».