«Hubo un golpe de Estado constitucional»

david alvarado RABAT / SERVICIO ESPECIAL

INTERNACIONAL

Moustapha Niasse, dirigente de la oposición en Senegal, es el candidato de Bennoo Siggil Senegal a las elecciones presidenciales del próximo día 26

01 feb 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Los disturbios no dejan de sucederse en Senegal donde, al menos, son ya tres los muertos en las protestas contra la decisión del Consejo Constitucional de permitir un tercer mandato del actual presidente, Abdoulaye Wade. El ex primer ministro del país, Moustapha Niasse, principal figura opositora, es el candidato de Bennoo Siggil Senegal (literalmente Salvar el honor de Senegal) a las elecciones presidenciales del próximo día 26. Ha promovido un llamamiento a los senegaleses para organizar la lucha y lograr la retirada de la candidatura de Wade y la celebración de elecciones libres y transparentes.

-¿Qué opinión le merece la decisión del Consejo Constitucional de validar la candidatura de Wade para presentarse a un tercer mandato consecutivo?

-La misión del Consejo Constitucional es velar por el respeto de nuestra Carta Magna, que limita el número de mandatos presidenciales a dos. Wade ha estado en el cargo desde el 2000 y fue reelegido en el 2007. De ahí que nadie comprenda la decisión del Consejo Constitucional validando una candidatura que todos los juristas senegaleses tachan de ilegal. Wade no puede y no debe ser candidato. Sin ningún atisbo de duda, asistimos a un golpe de Estado constitucional en Senegal.

-La reacción de la calle no se ha hecho esperar. ¿Cómo puede evolucionar la situación?

-Podemos esperar cualquier cosa. Los jóvenes y los demócratas no podían dejar pasar por alto una afrenta tan grave. Ya la participación ciudadana fue muy elevada durante las manifestaciones convocadas por el Movimiento del 23 de Junio contra un tercer mandato. Ahora la población se rebela contra lo que entiende como una violación de la Constitución. Wade y su régimen intentan reprimir violentamente esta voluntad, utilizando la fuerza pública contra gente inocente cuyo único error es expresar su aspiración a una nueva forma de gobernar. Si bien en Senegal el enfrentamiento no tendría un carácter étnico, debemos evitar una deriva como la de Costa de Marfil.

-¿Qué herencia ha dejado Wade a Senegal? ¿Cómo calificaría su gestión estos 12 años?

-Al contrario que sus predecesores, los presidentes Sengo y Diouf, que contribuyeron a la mejora del país y a dar una imagen brillante a nivel internacional, Wade no ha hecho sino multiplicar los errores políticos. Es alguien a quien le falta la medida de las cosas, que no sabe gestionar y que, además, carece de una estrategia clara. Bajo su mandato se hipotecó el futuro económico de Senegal, comprometiendo grandes sumas de dinero en proyectos personales y egocéntricos sin ningún tipo de impacto sobre la población, y la corrupción se ha convertido en norma. Hemos dejado de ser creíbles a ojos de la comunidad internacional.

-¿Qué papel puede jugar España?

-España es un país muy importante para nosotros. A nivel económico, tenemos firmados a través de la UE acuerdos que otorgan a los barcos españoles la libertad de pescar en nuestras aguas. A nivel de seguridad, tenemos en común un problema sensible como la inmigración ilegal. Existe una firme voluntad de ambas partes para controlar los flujos migratorios clandestinos, para lo cual España abrió una línea de crédito en la que depositó 30 millones de euros para ayudar a Senegal a vigilar la partida de embarcaciones de fortuna hacia Canarias. En apenas tes años unas 6.000 personas perdieron la vida en esta travesía. Todo esto hace de Madrid un socio ineludible para nuestro país a la hora de avanzar hacia una efectiva democratización.

Moustapha Niasse dirigente de la oposición en senegal