Cuba autoriza la compraventa de vehículos

la habana / Afp

INTERNACIONAL

29 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El Gobierno de Cuba ha autorizado la compra y venta de autos, prohibida durante medio siglo, una de las medidas más esperadas de las reformas del presidente Raúl Castro, según un decreto publicado ayer.

La edición digital de la Gaceta Oficial (www.gacetaoficial.cu) establece una serie de regulaciones para poner en marcha «la transmisión de la propiedad de vehículos por compraventa o donación» entre cubanos que viven en la isla y extranjeros residentes permanentes o temporales.

El Gobierno permitirá comprar vehículos nuevos en entidades comercializadoras a extranjeros que viven en Cuba de forma permanente y a los cubanos que obtengan ingresos en divisas o pesos convertibles -equivalente al dólar- por «su trabajo en funciones asignadas por el Estado o en interés de este», para lo cual deben tener permiso del Ministerio de Transporte.

Según el texto, la autorización se entregará «una vez cada cinco años». Los extranjeros residentes temporales podrán comprar los coches en Cuba o importarlos, con un límite de hasta dos durante su estancia en la isla.

Hasta ahora, los cubanos solo podían comprar y vender los modelos de antes del triunfo de la revolución de 1959, casi todos de fabricación estadounidense, conocidos popularmente como «almendrones».

Decenas de miles de profesionales, que pudieron comprar autos soviéticos otorgados por su trabajo antes de 1990, podrán venderlos a cualquier cubano o extranjero residente, que podrá tener más de un coche.

También estarán incluidos vehículos modernos que durante los últimos años han podido importar o comprar de segunda mano artistas y deportistas, así como médicos que han cumplido «misiones» oficiales en otros países, como Venezuela.

Los cubanos que emigren -unos 38.000 anuales que engrosan una comunidad de casi dos millones en Estados Unidos, España y otros países- podrán vender sus vehículos antes de marcharse o transferirlos a sus familiares en la isla.

La medida entró ayer en vigor y está incluida en más de 300 resoluciones del plan de reformas que impulsa Raúl Castro.

El programa también establece que los cubanos y extranjeros residentes permanentes podrán hacer compraventa, donación, permuta, legar y heredar las viviendas en que viven, una vez que la medida sea publicada en la Gaceta Oficial.