Un destino unido al del Ejército

Rosa Paíno
Rosa Paíno REDACCIÓN / LA VOZ

INTERNACIONAL

02 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El régimen de Bachar al Asad se mantiene en el poder a pesar del movimiento de protestas que busca su caída del poder desde hace cuatro meses, gracias a las débiles reacciones internacionales y a la fidelidad de su Ejército.

El presidente sirio sabe que su destino está unido al de sus Fuerzas Armadas. Y por ello, al frente de la tropas ha colocado a miembros de su clan familiar. Su hermano Maher al Asad dirige la temida Guardia Revolucionaria y está entre los políticos sirios sancionados por la Unión Europea por la represión de la revuelta .

El jefe de Estado aprovechó que el Ejército cumplía ayer sesenta años para elogiar su lealtad y fidelidad con las causas de la Siria en manos del clan de minoría chií alauí de los Asad frente a una población de mayoría suní. Y todo en medio de voces que anuncian dimisiones entre la cúpula castrense.

Pero por ahora estas no se han producido. Y mientras esto siga siendo así, Al Asad estará a resguardo. Las condenas internacionales no entran dentro de las preocupaciones del régimen, sobre todo cuando la falta de cuórum en el Consejo de Seguridad de la ONU evita cualquier acción exterior. Diplomática, por supuesto. La militar está descartada. Una intervención bélica es impensable en un polvorín como el de Oriente Medio.