La oposición se lanza contra los símbolos del régimen de Siria
27 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El régimen del miedo en Siria se va debilitando y los sirios siguen levantando la voz. Las protestas prosiguieron ayer a pesar de las concesiones hechas por el régimen de Bashar al Asad, como la excarcelación de presos. Las manifestaciones se volcaron directamente en contra el régimen de Bashar el Asad, con la quema de símbolos de poder y la destrucción de imágenes del presidente y su antecesor y padre Hafez.
La oposición al régimen sirio ha puesto a Al Asad contra las cuerdas, y el vertiginoso aumento del número de muertos no hace más que incrementar la ira de los manifestantes y esta a su vez la represión del régimen. Un situación muy peligrosa teniendo en cuenta el desproporcionado porcentaje de mukhabarat (servicios secretos) entre la población que se suma al gran número de seguidores del rais que ya han protagonizado varios encontronazos con opositores en las calles sirias.
A pesar de la calma que se podía observar durante la mañana en la capital siria y las norteñas ciudades Homs y Hama, bastión de los islamistas, varias localidades como Deraa, epicentro de las protestas, y Latakia, de donde es oriundo el presidente, protagonizaron nuevas manifestaciones contra el rais .
Según un testigo citado por Al Yazira, tras comenzar la marcha de opositores en la mezquita de Al Sultan «varios hombres disfrazados de paisano, mercenarios de la policía, dispararon indiscriminadamente a los manifestantes», hiriendo a varios de ellos y dejando cinco muertos, según la cadena Al Arabiya. La agencia estatal Sanaa ha confirmado los ataques de francotiradores contra manifestantes y militares.
Cierre a la prensa
En el pueblo de Tafes, a unos 20 kilómetros al norte de Deraa, un centenar de opositores prendieron fuego a la sede del gobernante y representante del partido Baaz y a una comisaria durante el entierro de Kamal Baradan, fallecido durante las protestas del día anterior, El cerco militar de Latakia y de Deraa se recrudecía sin dejar entrar a prensa o ciudadanos.
Tras el jueves sangriento que dejó cerca de un centenar de muertos en Deraa, y arrinconados por el estallido de protestas, la consejera política de Al Asad, Buthayna Chaabane, hacía públicas concesiones como la lucha contra la corrupción, el aumento del 25% de los sueldos a los funcionarios, la reducción del servicio militar en cinco meses, mayor libertad de expresión y la promesa de debatir sobre el levantamiento de la ley de emergencia que lleva en vigor desde 1963.
No obstante, tras la violenta represión de las diferentes manifestaciones que tuvieron lugar el viernes en varias ciudades del país y que se saldó con casi dos decenas de muertos (uno en Damasco, cuatro en Latakia, veinte en Sanamin y dos en Homs, según el recuento de activistas), oposición y Gobierno han reconsiderado sus posiciones.
Excarcelacion de presos
Ayer, el Gobierno anunció la liberación de 260 presos políticos de la cárcel Saydnaya, cerca de Damasco, en su mayoría islamistas y kurdos que habían cumplido al menos tres cuartas partes de sus condenas .
Siguiendo la máxima de «una de cal y otra de arena», tras las promesas continuó la represión de manifestantes, el arresto de un centenar de ellos y la presión a la prensa expulsando del país al director de la oficina en Damasco de la agencia de noticias Reuters, el jordano Jaled Yacub Aweis.