Lluvia de misiles Tomahawks sobre Gadafi

Esperanza Suárez PARÍS / CORRESPONSAL

INTERNACIONAL

El régimen libio acusa a los «cruzados» de atacar objetivos civiles en Trípoli

20 mar 2011 . Actualizado a las 11:56 h.

Francia fue la primera en abrir fuego. A las 17.45 horas, sus cazas lanzaron los primeros disparos contra objetivos de la fuerzas de Muamar el Gadafi, dos horas después de que dieciocho países y tres organizaciones internacionales se comprometieran en París a hacer cumplir por la fuerza la resolución 1973 del Consejo de Seguridad de la ONU y frenar las «ofensivas asesinas» del régimen de Trípoli. Al ataque galo le siguió horas después el lanzamiento de 112 misiles de crucero Tomahawk desde buques estadounidenses y británicos sobre veinte blancos en suelo libio. Era el comienzo de la operación Odisea al Amanecer.

Los Tomahawks cayeron sobre Trípoli, Misrata, Zuara y Sirte, ciudad natal de Gadafi. Según el Pentágono fueron atacados los sistemas de defensa antiaérea situados en la costa. Según los medios oficiales libios, la aviación de nuestros «enemigos», a los que calificaron de «cruzados», atacaron «objetivos civiles», entre ellos un hospital. Poco después, la televisión oficial anunció que un avión francés fue derribado por la defensa antiaérea. Algo que desmintió poco después París al decir que todos sus cazas habían regresado a sus bases. En Misrata, la tercera ciudad de Libia, los bombardeos alcanzaron depósitos de carburante, según las fuerzas pro Gadafi.

El Ministerio de Defensa francés confirmó que unos veinte cazas Rafale y Mirage 2000 participaron en cuatro bombardeos consecutivos que destruyeron «varios tanques del Ejército libio en la región de Bengasi». Según Al Yazira, habrían alcanzado cuatro blindados.

«Consejo de guerra»

Nicolas Sarkozy justificó la decisión para proteger a «civiles desarmados». «Gadafi ha despreciado las advertencias». La intervención militar se produce «en ausencia de un alto el fuego inmediato y una retirada de las fuerzas que han atacado a la población civil», dijo. Como anfitrión y portavoz de los reunidos, el presidente galo dejó sin embargo la puerta abierta a una posible solución diplomática. «Todavía es tiempo para que Gadafi evite lo peor, conformándose sin reservas ni retrasos a todas las exigencias de la comunidad internacional» , aseguró.

Francia ha asumido el liderazgo de la operación al enviar los primeros veinte aviones y dos fragatas a la zona y hoy se les unirá el portaviones Charles de Gaulle. El Reino Unido, España, Bélgica, Canadá, Dinamarca, Holanda y Noruega comenzaron a sumar ayer sus efectivos al igual que Qatar, único país árabe que participará en el despliegue militar.

Marruecos y Jordania

Marruecos y Jordania firmaron la resolución junto al secretario general de la Liga Árabe, pero no participarán en las operaciones. Rechazaron la invitación a asistir a la cumbre Arabia Saudí y la Unión Africana. La OTAN se mantiene al margen. La diplomacia gala considera que no sería bueno que interviniera como tal en un país árabe.

EE.?UU. pone a disposición de sus aliados lo más sofisticado de su tecnología militar, según confirmó la secretaria de Estado Hillary Clinton. Italia y Grecia colaborarán dejando a la coalición la utilización de sus bases, las más próximas a las costas libias. Su homólogo francés, Alain Juppé, confirmó que las operaciones proseguirán en los próximos días «hasta que Gadafi acate la resolución de la ONU y cese la violencia contra la población».