Berlusconi da por rota su amistad con el coronel libio

Roma / agencias

INTERNACIONAL

27 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

«Parece que Gadafi ya no controla la situación en Libia», afirmó ayer Silvio Berlusconi. Después de una semana intentado frenar cualquier medida contra il colonello, como llama Il Cavaliere cariñosamente al líder libio, el Gobierno italiano dio por suspendido el Tratado de Amistad con Libia firmado hace tres años.

«Si estamos todos de acuerdo, podemos poner fin al baño de sangre y apoyar al pueblo libio», añadió el jefe del Gobierno italiano, durante una intervención en el congreso del Partido Republicano (centroderecha). Destacó que el «escenario geopolítico está cambiando e Italia está concernida por ello».

Berlusconi firmó con su aliado Gadafi en el 2008 un tratado de amistad para saldar las cuentas de los treinta años de colonización italiana, que reforzó considerablemente los lazos económicos entre ambos países, convirtiendo a Italia en el primer socio comercial de Libia.

El ministro de Defensa, Ignazio La Russa, anunció la suspensión del Tratado de Amistad entre Italia y Libia firmado por Berlusconi y Gadafi en agosto del 2008 en la ciudad libia de Bengasi, que contenía importantes acuerdos en la lucha contra la inmigración ilegal. Más tarde precisó que, con sus palabras, no quería dar a entender que Italia rompía el tratado, sino que este no está operativo, porque la otra parte «no está en disposición de respetarlo».

Venta militar millonaria

Italia vendió a Libia material militar -explosivos, misiles, helicópteros- por valor de decenas de millones de euros en los últimos dos años, según el diario Corriere della Sera, que cita un informe oficial de Interior.

La compañía Mbda firmó en el 2009 un acuerdo de 2,5 millones de euros para abastecer a Libia de bombas, submarinos, cohetes y misiles. Por su parte, Augusta Westland concluyó dos contratos en el 2010 por un monto de 70 millones para la entrega de diez helicópteros, mientras que el mismo año Selex Sistemi Integrati firmó un acuerdo de 13 millones de euros para proveer a Trípoli de equipamiento electrónico de ajuste de tiro.