Más de cien detenidos por delitos de asesinato, extorsión y narcotráfico
21 ene 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Estados Unidos asestó ayer el mayor golpe jamás recibido por la mafia en este país, gracias a la detención de más de cien personas en la región de Nueva York que mantenían desde «actividades típicamente mafiosas» hasta «asesinatos sin sentido alguno», afirmó el fiscal general del país, Eric Holder.
«Esta operación, que solo en Nueva York supone la detención o acusación de 127 criminales, es el mayor golpe contra la mafia en la historia de EE.UU. Es un importante y alentador paso contra la Cosa Nostra, pero la realidad es que esta lucha está de lejos de acabar», advirtió Holder ante la prensa.
La operación realizada por el FBI y la policía de Nueva York, entre otras entidades, ha permitido la detención de más de un centenar de miembros de todas las grandes familias mafiosas de la región, acusados de delitos tan variados como asesinato, narcotráfico, lavado de dinero, crimen organizado, extorsión, usura y juego ilegal.
«Prácticamente están implicadas todas las familias mafiosas. No ha habido incidentes destacados en las detenciones, que en gran parte han ocurrido en sus propias residencias», detalló en la misma conferencia Janice Fedarcyk, responsable del FBI en Nueva York. Efectivamente, entre los detenidos hay miembros de los cinco grandes clanes de Nueva York ?Gambino, Bonanno, Colombo, Genovese y Lucchese?, según Holder, que añadió que algunos delitos se remontan a comienzos de los años ochenta. Además, se ha arrestado a miembros de la familia Patriarca, de la región de Nueva Inglaterra, y de la De Cavalcanti, de Nueva Jersey.
«Nuestra batalla contra el crimen organizado continuará. Queremos erradicar la violencia con la que actúan y el daño que hacen a la economía, con impuestos controlados por la mafia que afectan a pequeños negocios», apuntó Holder.
Estas familias tenían conexiones con sectores muy variados de la economía, como la construcción o el transporte marítimo y actividades portuarias, donde, según el fiscal, los trabajadores «eran obligados a dar parte de sus pagas extraordinarias a los mafiosos».