Un país que no está en el euro, Hungría, presidirá la UE a partir del sábado
INTERNACIONAL
Budapest intenta convencer a los socios de que, a pesar de ello, es capaz de hacer frente a la situación
30 dic 2010 . Actualizado a las 02:00 h.La Hungría del controvertido primer ministro conservador Viktor Orban asume el primero de enero la presidencia de turno de la UE, con la crisis de la zona euro, de la que no forma parte, como principal desafío. La presidencia húngara, que utilizará como eslogan «Una Europa fuerte», estará marcada también por el lanzamiento de las delicadas negociaciones sobre el presupuesto plurianual de la Unión y la integración de los gitanos. El traspaso del mando de Bélgica, en Año Nuevo, tiene lugar en un momento complicado. Hungría es objeto de duras críticas por su reforma de los medios de comunicación, calificada por la OSCE de «amenaza para la libertad de prensa». Alemania y Luxemburgo también han manifestado públicamente su preocupación. Pero el gran desafío de la presidencia húngara sigue siendo la crisis de la deuda en la eurozona. Budapest intenta convencer a sus socios desde hace varias semanas de que es capaz de hacer frente a la situación, incluso si no pertenece al club del euro. «Nosotros, los húngaros, somos muy buenos en la gestión de crisis», aseguró hace días Viktor Orban durante una visita a Budapest del presidente permanente de la UE, Herman Van Rompuy. Pero esta afirmación debe ser tomada con pinzas teniendo en cuenta la casi quiebra del país en el 2008, cuando Hungría fue salvada in extremis por un préstamo de la UE y el FMI. Desde entonces, ha rebajado su déficit público de más del 9% al 3,8% a fines del 2010. La presidencia húngara corre el riesgo de ser puesta a prueba a partir de enero mismo, ya que España y Portugal, muy fragilizados, tendrán que salir a los mercados para refinanciar sus deudas. Si la intervención de la UE se volviese inevitable, como ocurrió con Grecia e Irlanda, Hungría no estaría sola al mando. El Eurogrupo, el foro de ministros de Finanzas de la zona euro, «es la autoridad competente en primer lugar para tomar decisiones», subrayó un alto diplomático húngaro en Bruselas. La presidencia húngara también estará marcada por el lanzamiento de las difíciles negociaciones sobre el futuro presupuesto plurianual de la UE (2014-20). Gran Bretaña acaba de sellar una alianza con Francia y Alemania con la que persiguen lograr el congelamiento del presupuesto comunitario hasta el 2020. Los países de Europa del Este temen que este rigor dé lugar a recortes en las ayudas a las regiones más desfavorecidas, de las cuales son grandes beneficiarios. Otro tema polémico es la ampliación del espacio de libre circulación Schengen. Rumanía y Bulgaria, apoyadas por Hungría, esperan sumarse a esa zona en marzo de 2011, pero Francia y Alemania decidieron bloquear su entrada, al juzgarla prematura. Por último, la integración a escala europea de los gitanos, la minoría étnica más importante de la UE (entre 10 y 12 millones de personas) y la más discriminada, una de las prioridades húngaras, también puede ser conflictiva.