La prensa y el poder político justifican la operación

David Alvarado RABAT/LA VOZ.

INTERNACIONAL

«La situación es estable y normal» en El Aaiún, sentenciaba ayer Mohamed Djisi, prefecto de policía de la ciudad, dando por zanjados los incidentes del lunes. «Gracias a la intervención policial, varias personas fueron detenidas en comisión de flagrante delito y en posesión de arma blanca», dijo.

El Gobierno, a través de su portavoz, Jalid Naciri, ha insistido en que su actuación se ajustó en todo momento a la legalidad vigente y se llevó a cabo bajo supervisión judicial. Mohamed Guelmuss, gobernador de El Aaiún, justificó la intervención en que «un grupo de delincuentes reclutados por el Frente Polisario se apoderó del campamento, donde mantenían por la fuerza a algunos de sus pobladores, entre ellos ancianos, mujeres y niños». La versión de Guelmuss corrobora el comunicado vertido horas antes por el Ministerio del Interior, donde se señalaba que el asalto fue motivado por cuestiones de orden público.

«Restablecimiento del orden»

La prensa ha dado por buena la versión gubernamental. «Las autoridades restablecen el orden público en El Aaiún», titulaban rotativos independientes como Aujourd'hui Le Maroc , Le Soir o Al Massae .

Por su parte, obviando los disturbios, el muy oficialista Le Matin daba cuenta de las manifestaciones nacionalistas que también tuvieron lugar el lunes en El Aaiún. «Los ciudadanos reiteran su adhesión a la integridad territorial del Reino» se podía leer en la portada del diario próximo a palacio.

A lo largo de la jornada también se sucedieron las reacciones de los partidos, tanto a izquierda como a derecha del espectro político, denunciando los actos de vandalismo en El Aaiún y los intentos del Frente Polisario por instrumentalizar la situación en su propio beneficio.

Destaca la del partido del primer ministro, Abás el Fasi, el nacionalista Istiqlal, que a través de un comunicado condenó los intentos de la organización independentista saharaui por «explotar» un movimiento social que «solo ha sido posible gracias a la existencia de un contexto de libertad, pluralidad y aperturismo».