Berlín pide a la UE más seguridad en el transporte aéreo

La Voz BERLÍN/EFE.

INTERNACIONAL

El Gobierno alemán propondrá a la UE medidas para elevar la seguridad del transporte aéreo de mercancías tras los paquetes bomba enviados desde Grecia a distintos puntos de Europa. Con tal fin, el ministro alemán del Interior, Thomas de Maiziere, propondrá la semana próxima crear un grupo de trabajo que presente medidas ante la cumbre de jefes de Estado y Gobierno y que puedan aprobarse antes de acabar el año.

El jefe de la Oficina Federal de Investigación Criminal (BKA), Jörg Ziercke, anunció que un grupo de expertos de su departamento ha viajado a Grecia para colaborar con las autoridades locales. «Hay que tener en cuenta, con todas las reservas, que Alemania es el principal punto en Europa para el movimiento de carga aérea, especialmente para la que va hacia o desde Oriente Medio o Norteamérica», dijo el portavoz oficial del Gobierno federal, Steffen Seibert.

Seibert comentó que la canciller alemana, Angela Merkel, y el ministro de la Cancillería, Roland Pofalla, visitaron la oficina postal del Gobierno germano, donde ayer fue desactivado un paquete bomba dirigido a la líder alemana. La canciller germana, en unas declaraciones que publicó ayer el diario Passauer Neuen Presse , afirmó que «estos incidentes deben ser motivo para coordinar mejor los controles de las mercancías en Europa y con Estados Unidos». «Se trata prioritariamente de imponer a nivel mundial controles más severos para prevenir atentados terroristas», aunque subraya que los casos actuales han demostrado la «extraordinaria» cooperación internacional de las fuerzas de seguridad.

«El terrorismo solo puede ser combatido eficientemente si unimos fuerzas a nivel mundial», dijo Merkel.

Por otro lado, la Comisión Europea y la presidencia belga de turno de la UE han convocado a un grupo de expertos en seguridad aérea para analizar el viernes las amenazas terroristas en el Reino Unido y Grecia. Ante la sospecha de que pudiese existir algún paquete bomba que pudiera dirigirse al Ejecutivo comunitario, todos los funcionarios de la Comisión Europea han recibido órdenes de no abrir directamente ningún paquete y derivarlo al servicio central de correos, en Bruselas.