No es el ascenso de la izquierda en las elecciones regionales lo que puede preocupar a Sakorzy. Las dimensiones de esa subida no son de momento amenazantes para él. El verdadero castigo al sarkozismo es la fuerte abstención del electorado de derecha. Sarkozy paga así por su personalismo y sus desplantes al partido, su tendencia a reclutar desertores de la izquierda (lo que él llama la ouverture) y la manera en que ha dejado a muchos líderes importantes fuera de las listas de estas regionales. Las luchas cortesanas son una constante en su partido de la UMP y Sarkozy, que subió él mismo mediante zancadillas, ha quedado ahora más expuesto a maniobras para descabalgarlo en un futuro.
Esta es la clave para entender su remodelación del Gabinete. Según los indicios, dará entrada a un chiraquiano, Baroin y a un villepenista, Tron, con lo que pretende debilitar esas dos corrientes críticas. Al tiempo, aplacará a los sindicatos deshaciéndose de su ministro de Trabajo, Xavier Darcos, convertido así en el chivo expiatorio de las cifras del paro y la polémica reforma de las pensiones. La permanencia o no de Eric Besson, ministro de Identidad Nacional, será un buen indicador del pulso de Sarkozy con el partido. Este quiere la cabeza de Besson, al considerar que su discurso identitario ha dado alas a la extrema derecha, la cual ha tenido un resultado mejor de lo que indica su 9% global (en doce regiones ha superado el 13% y en cuatro el 19%). Y a Sarkozy le queda aún otro frente más, porque su primer ministro, François Fillon, es ya más popular que él y empieza a ser visto como alternativa. Si el presidente conserva un ejemplar del libro que escribió Fillon en el 2006 (Francia puede soportar la verdad) habrá visto que en él sostiene que perder unas regionales obliga a cambiar de líder. Fue Fillon quien orquestó la caída del primer ministro Raffarin en el 2004, precisamente a raíz de la derrota en unas regionales, lo que permitió el ascenso de Sarkozy. Aún es pronto para saber si esta otra derrota marcará también el comienzo de su caída.