Para Dominique de Villepin la pesadilla que ha vivido durante los últimos cinco años termina gracias a la falta de pruebas. El tribunal considera que nada demuestra que conociera la falsedad de las listas en las que Sarkozy aparecía como titular de una cuenta destinada a lavar dinero procedente de sobornos.
El presidente francés, que fue la acusación particular en el proceso, recibe el reconocimiento de su condición de víctima. La sentencia le concede el euro simbólico de reparación que solicitaba y justifica su personación en el juicio.
Solo dos de los procesados tendrán que cumplir pena de cárcel. Jean-Louis Gergorin, ex vicepresidente del consorcio aeroespacial EADS, aparece como el inspirador del complot y tendrá que pasar un mínimo de 15 meses en prisión del total de tres años de condena.
Fue él quien hizo llegar a De Villepin y a los jueces los listados que había falsificado el informático Imad Lahoud, condenado también a tres años, con 18 meses de mínimo cumplimiento. Tendrán que abonar además 700.000 euros de daños y perjuicios. Ambos ya han anunciado que presentarán recurso contra la sentencia, que los considera culpables de denuncia calumniosa y falsificación de documentos.
También es culpable, aunque no tendrá que cumplir la condena de cuatro meses de prisión, el auditor Florian Bourges, que robó los listados originales de la sociedad Clearstream.
Otro de los acusados en el proceso, el periodista Denis Robert, ha sido absuelto.