El mejor discurso

José M.ª Areilza de Carvajal

INTERNACIONAL

11 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El discurso de Obama debería pasar a la historia como una de sus mejores intervenciones. Sabemos que durante el vuelo desde Washington reescribió buena parte del borrador. El resultado fue magnífico. En Oslo pudimos escuchar al mejor Obama, disertando sobre la guerra y la paz sin eslóganes ni simplificaciones y aceptando con realismo la gran complejidad de la cuestión. Justificó con valentía la guerra en Afganistán a partir de la doctrina clásica de la guerra justa y definió como propio de EE.?UU. el respeto a estándares éticos durante una guerra, en alusión a los errores de Guantánamo y de Irak.

Por si fuera poco, Obama admitió que su premio le llegaba de forma prematura y que no podía comparársele con otros ganadores, como Luther King o Mandela. Un discurso redondo, capaz de inspirar y de hacer pensar. Solo hay un gesto que muchos obamitas habrían agradecido: haber comparecido el día en el que se anunció la decisión del jurado y decir, con la misma humildad, «no puedo aceptar el galardón porque corresponde antes que a mí a muchas otras personas que ya han probado trayectorias ejemplares. Muchas gracias, dentro de 25 años me gustaría merecer el honor de ser de nuevo candidato».