Buena predisposición hacia España

La Voz

INTERNACIONAL

24 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La reunión de alto nivel entre Marruecos y España de diciembre en Madrid supuso la vuelta a la normalidad tras la visita de los Reyes a Ceuta y Melilla en noviembre del 2007, tras lo cual Mohamed VI ordenó la retirada de su embajador en la capital española. Junto con el episodio del islote de Perejil, en el 2002, estos han sido los momentos más críticos en las relaciones hispanomarroquíes durante el reinado del soberano alauí, caracterizado por su buena predisposición hacia el vecino del norte.

Observadores han puesto de relieve las diferencias entre Hasán II y Mohamed VI respecto a España. El primero era conocido por sus incesantes condenas hacia la «ocupación» de Ceuta y Melilla, y sus continuos hostigamientos a Madrid por su «política colonial». Al contrario, su hijo se muestra mucho más condescendiente, atribuyéndosele que, en privado, ha reconocido que las dos ciudades autónomas no están entre sus prioridades. La mayor cooperación de Mohamed VI se muestra también en la lucha contra la emigración ilegal, hasta el punto de que Rabat se ha convertido en el gendarme de Europa. En el 2005, cuando cientos de inmigrantes trataban de atravesar las verjas de Ceuta y Melilla, el rey desplegó fuerzas para protegerlas. En materia de lucha contra el terrorismo y de cooperación judicial, los avances son también importantes en este decenio.