Obama le dice a Lula que EE.UU. tiene mucho que aprender de Brasil

Tatiana López

INTERNACIONAL

El mandatario brasileño es el primer dirigente de Hispanoamérica que visita al demócrata en la Casa Blanca

15 mar 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El presidente de EE.UU., Barack Obama, aseguró ayer en una comparecencia conjunta con su homólogo brasileño, Luiz Ignacio Lula da Silva, que su país «tiene mucho que aprender de Brasil» en el campo de las energías renovables y afirmó que quiere que su relación con esta nación «sirva como puente para mejorar sus relaciones con toda Latinoamérica».

En el que suponía su primer encuentro con un líder latinoamericano, Obama quiso aprovechar la presencia de Lula para poner de manifiesto su «profunda admiración por el liderazgo progresista» de este político, del que aseguró además que le «una fuerte amistad». Unos halagos a los que el presidente brasileño respondió honrado mientras calificaba la presidencia de Obama como «una oportunidad histórica para cambiar las relaciones que durante tantos años ha separado a los dos hemisferios». Precisamente, cambiar la óptica que EE.?UU. tiene sobre Latinoamérica era una de las principales misiones que Lula llevaba en su cartera, especialmente en los casos de Venezuela y Cuba y en cuyo favor tenía encargado intervenir. Con especial atención al bloqueo económico a la isla.

El líder del Partido de los Trabajadores de Brasil acudió a su cita dispuesto a reivindicar el papel de su país como socio fundamental para los intereses estadounidenses en el área, especialmente en el campo energético y en el que Brasil ha destacado gracias a la producción de etanol material.

Combatiente enemigo

Por otra parte, la decisión del presidente Barack Obama de eliminar del vocabulario judicial estadounidense el término «combatiente enemigo», acuñado por Bush para referirse a los presos de Guantánamo, fue aplaudida por muchos de sus compañeros. Sin embargo, fue criticado por varias oenegés que ayer acusaban a la Casa Blanca de haber realizado tan solo una operación de maquillaje, ya que lo importante no es cómo se llame a los presos sino si Estados Unidos tiene derecho a detener enemigos durante lo que consideran como un período de guerra.