Hillary Clinton, aclamada a su llegada al Departamento de Estado

Agencias

INTERNACIONAL

23 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La nueva secretaria de Estado, Hillary Clinton, aseguró ayer que se abre una nueva era para Estados Unidos, pero también advirtió de que la tarea que tiene por delante será «dura», con «altibajos» y «algunos obstáculos». Clinton hizo estas declaraciones al ser recibida con aplausos y gritos de júbilo por cientos de empleados del servicio exterior y civil en la entrada principal del Departamento de Estado. La explicación de la reacción podría estar en que los funcionarios esperan recobrar con la ex senadora la influencia que les arrebató el Pentágono durante los ocho años de Bush.

Según trascendió, uno de los ejes de la política de Hillary Clinton será la revitalización de la figura del enviado especial que su esposo Bill usó con éxito en los Balcanes y en otros zonas calientes durante su mandato. En esa línea hay que interpretar la confirmación ayer del ex senador George Mitchell y el ex embajador ante las Naciones Unidas, Richard Holbrooke. Se encargarán de los conflictos más calientes en este momento: Oriente Medio, y Afganistán y Pakistán, respectivamente.

Mitchell, conocido por su papel como negociador durante las conversaciones de paz para Irlanda del Norte, reconoció de inmediato que existen «muchas razones para ser escéptico» sobre la perspectiva de una paz entre árabes e israelíes. «Pero el presidente y la secretaria de Estado no lo creen», agregó, mientras Obama y la nueva jefa de la diplomacia lo miraban. «Ellos creen, como yo, que la búsqueda de la paz es muy importante, y que exige nuestro máximo esfuerzo, más allá de las dificultades y los tropiezos», agregó.

En lo que se refiere a Holbrooke, de 68 años, coordinará la totalidad de las políticas del nuevo Gobierno en Afganistán, subrayó Clinton.

Holbrooke negoció el acuerdo de paz de Dayton que puso fin en 1995 a una guerra interétnica en la ex Yugoslavia y ha dividido su vida entre la diplomacia y Wall Street.

Diplomacia directa

Barack Obama, que ayer prometió buscar la paz en Oriente Medio de manera «activa» y «enérgica», está dispuesto a mantener contactos diplomáticos directos, sin condiciones, con los enemigos de su país, según sus principios de política exterior, publicó ayer la web de la Casa Blanca. El «diálogo sin condiciones» fue una promesa, fuertemente criticada por su rival John McCain, que hizo Obama durante su campaña presidencial,.

El objetivo de conseguir un Estado palestino que viva «en paz y seguridad» junto a Israel es otro de los objetivos principales «desde el primer día», explicó la Casa Blanca en la citada página.

Según se afirma, Obama y Biden «apoyan resueltamente la relación entre EE.?UU. e Israel, y consideran que nuestro primer e incontrovertible compromiso en Oriente Medio debe ser la seguridad de Israel, el principal aliado de Estados Unidos».