«Hemos elegido la esperanza sobre el temor»

Agencias

INTERNACIONAL

El discurso de investidura de Barack Obama anuncia la salida de Irak y un compromiso contra la crisis. El nuevo presidente recorre a pie varios tramos de su desfile hacia la Casa Blanca.

21 ene 2009 . Actualizado a las 00:32 h.

Barack Obama ya es el 44º presidente de los Estados Unidos. Su día está a punto de terminar con un multitudinario desfile presidencial hacia la Casa Blanca, que ha completado en varios tramos a pie de la mano de su esposa. Es el punto final emotivo a una jornada marcada por su primer discurso como presidente. Ante una multitud estimada en dos millones de personas que han agitado con fervor sus banderas de Estados Unidos cuando el presidente hacía su aparición en el palco del Capitolio, Obama ha tomado posesión del cargo. En su discurso de investidura, Obama ha pedido el inicio de «una nueva era de responsabilidad» de los estadounidenses en sus vidas y para su país en el mundo, como fuerza de cooperación y diálogo.

El nuevo mandatario apeló a los valores fundamentales de su país para comenzar un nuevo capítulo en su historia. «Nuestra economía está muy debilitada, como consecuencia de la avaricia y la irresponsabilidad por parte de algunos, pero también por el fracaso colectivo en tomar las decisiones difíciles y preparar a la nación para una nueva era», dijo Obama ante un mar de personas que abarrotaba el parque situado frente al Capitolio, en el centro de Washington.

Ante esos errores, Obama instó a los estadounidenses a retomar las «verdades» que han hecho a Estados Unidos la nación que es: el trabajo duro, la honestidad, el valor, la justicia, la tolerancia y el patriotismo. «Lo que se nos pide ahora es una nueva era de responsabilidad, el reconocimiento, por parte de cada estadounidense de que tenemos obligaciones con nosotros mismos, nuestra nación y el mundo», dijo Obama. Al mismo tiempo, envió un mensaje de optimismo. «Hoy les digo que los desafíos que enfrentamos son reales. Son serios y hay muchos. No serán enfrentados fácilmente o en un corto período de tiempo. Pero sepan esto, Estados Unidos: Serán enfrentados», sentenció.

«Todo esto lo podemos hacer. Y todo esto lo haremos», sentenció, porque su elección supone que los estadounidenses escogieron «la esperanza sobre el miedo, la unidad de propósito sobre el conflicto y la discordia».

En el terreno internacional, el nuevo presidente estadounidense quiso marcar un cambio con respecto al gobierno de su antecesor, George W. Bush. «A todos los pueblos y gobiernos que nos están viendo hoy, desde las mayores capitales al pequeño pueblo donde nació mi padre: Sabed que Estados Unidos es un amigo de cada nación y cada hombre, mujer y niño que busca un futuro de paz y dignidad, y que estamos listos para ser líderes una vez más», afirmó Obama, cuyo padre era de Kenia. Una de las primeras cosas que hará, según prometió en su alocución, será «empezar a dejar responsablemente Irak a su gente, y forjar una paz duramente lograda en Afganistán».

El mandatario recordó que Estados Unidos derrotó al fascismo y al comunismo «con alianzas robustas y convicciones duraderas». «Nuestro poder sólo no nos puede proteger, ni nos da derecho a hacer lo que nos plazca», afirmó. Obama señaló que los desafíos actuales requieren que Estados Unidos haga un esfuerzo mayor para promover la cooperación y el entendimiento entre las naciones, en la amenaza nuclear y el calentamiento global, por ejemplo.

El presidente ofreció «un nuevo camino hacia adelante» al mundo musulmán. «A los que se aferran al poder mediante la corrupción y el engaño y silenciando la disensión, sabed que estáis en el lado equivocado de la historia, pero que os extenderemos la mano si estáis dispuestos a abrir el puño», dijo Obama en una referencia a los regímenes autoritarios de Oriente Medio.

También reafirmó la creencia en el imperio de la ley y los derechos humanos, y dijo rechazar «como falsa, la elección entre nuestra seguridad y nuestros ideales». Sobre la economía, su prioridad en el inicio de su mandato, Obama dijo que se requiere una acción «atrevida y rápida». «Construiremos las carreteras y los puentes, las redes eléctricas y las líneas digitales que alimentan nuestro comercio y nos unen», dijo.

Obama reconoció el momento histórico de su jura como el primer presidente negro de EEUU, «un momento que definirá a esta generación», según dijo, y recordó que hace menos de 60 años su padre no podría haber comido en restaurantes de Washington debido a su raza. «Hemos experimentado la amargura de la guerra civil y la segregación, y hemos emergido de ese capítulo oscuro más fuertes y más unidos», dijo.

El hasta ahora senador por Illinois concluyó su discurso con un llamamiento a la posteridad: «Con esperanza y virtud, afrontemos una vez más la corriente helada, y soportemos cuantas tormentas vengan. Que los hijos de nuestros hijos digan que cuando fuimos puestos a prueba rechazamos permitir que este viaje terminase, que no nos dimos la vuelta ni fallamos. Y que con los ojos fijados en el horizonte y con la gracia de Dios sobre nosotros, llevamos hacia delante ese gran regalo de libertad y lo entregamos a salvo a las generaciones futuras».

Relevo consumado

Antes, se consumó el relevo en la Casa Blanca, que ya tiene un nuevo inquilino. Bush, cuya nefasta gestión deja un mundo peor del que se encontró hace ocho años, ha cedido el Despacho Oval a Obama. Los actos han arrancado poco antes de las 16 horas en España, cuando el presidente saliente ha recibido a Obama, su mujer y a Joe Biden y su esposa en la Casa Blanca. Los Obama fueron recibidos afectuosamente en la puerta de la mansión presidencial por George y Laura Bush. Michelle Obama, vestida con un conjunto de abrigo y vestido de color amarillo dorado le entregó a la señora Bush un regalo que llevaba en la mano.

Minutos antes habían llegado Biden y su esposa, quienes participaron también en el desayuno previo al comienzo de la ceremonia de investidura. Después de este encuentro, Bush ha acompañado a Obama a la salida hacia su coche oficial, lo que supone la última vez que el presidente saliente usa la residencia oficial del máximo mandatario de los Estados Unidos.

El nuevo presidente inició ayer el día desayunando con 3.000 indigentes, visitó un hospital y ayudó a pintar una casa de acogida, como parte de las actividades organizadas para homenajear a Luther King, que ayer hubiera cumplido 80 años.