El primer ministro indio, Manmohan Singh, anunció ayer la ampliación de la principal fuerza antiterrorista del país y la futura creación de una agencia federal de investigación para coordinar la lucha contra el terrorismo.
El jefe del Gobierno expuso estas medidas al comienzo de una reunión con líderes de las fuerzas políticas del país, a los que pidió unidad ante la «amenaza nacional» del terrorismo tras la masacre de Bombay.
Según el último cómputo oficial, 183 personas perecieron y más de 300 resultaron heridas en el asalto terrorista a distintos puntos de la ciudad de Bombay, que comenzó en la noche del miércoles y no se dio por concluido hasta la mañana del sábado.
El anuncio de Singh sigue a las fuertes críticas de partidos políticos y medios de comunicación por la demora en el envío a Bombay de los miembros de la Guardia Nacional de Seguridad (NSG) que combatieron a los terroristas atrincherados en los hoteles Oberoi y Taj Mahal y en el centro de estudios judíos Nariman.
La NSG tiene su sede en Nueva Delhi, pero ayer Singh anunció que se abrirán otros acuartelamientos en cuatro puntos distintos del país y se aumentará el número de sus miembros, según un comunicado oficial.
Además, el primer ministro anunció el refuerzo de la seguridad aérea y marítima y la puesta en marcha de medidas legislativas que permitan la creación de una Agencia Federal de Investigación (FIA).
El Gobierno había descartado hasta ahora la creación de esa agencia federal, que distintos partidos han reclamado tras cada atentado de los padecidos por la India en los últimos seis meses.
Renuncias
Los atentados se cobraron ayer la primera víctima política: la del ministro del Interior, Shivraj Patil, que ha renunciado tras asumir «la responsabilidad moral» por el ataque terrorista. El consejero de seguridad, M.?K. Narayanan, también puso su cargo a disposición de Singh, que le ha pedido que continúe al frente del Consejo Nacional de Seguridad.
Asesores del primer ministro no descartan que se produzcan más renuncias. El ministro de Finanzas, P. Chidambaram, se encargará a partir de ahora de la cartera de Interior, mientras que el primer ministro Singh se hará cargo del departamento de Finanzas.
Para el Gobierno, que se enfrenta al electorado en primavera, la ola de atentados padecida este año por la India y la desaceleración económica en el contexto de crisis internacional pueden tener un efecto demoledor.
Actuación policial
En Bombay, el director general de la NSG, J.?K. Dutt, defendió la actuación eficaz de sus hombres en la operación contra el comando terrorista que atacó la ciudad. De los 20 miembros de las fuerzas de seguridad muertos en el asalto terrorista, dos eran de la NSG.
Dutt admitió que la operación en el Taj llevó mucho tiempo, pero explicó que era necesario para evitar la «pérdida de vidas inocentes» entre los huéspedes, personal del hotel que estaba atrapado en edificio o rehenes de los terroristas.
El comando terrorista estaba «bastante familiarizado» con los recovecos del hotel, de estructura complicada por su planta antigua, dijo Dutt, quien admitió que sus hombres ignoraban adónde conducía cada una de sus estancias. «Nuestra operación pretendía mantenerlos a raya, evitar que se desplazaran a habitaciones ocupadas por huéspedes, y por eso llevó algo de tiempo», expuso. También mostró su satisfacción porque de las 30 personas que murieron allí ninguna fue por disparos de sus hombres.